La renuncia de Jorge Vera Noyola a la dirección del sistema estatal anticorrupción deja mal parado al gobernador del estado Juan Manuel Carreras, sus aparentes esfuerzos por transparentar el ejercicio público fueron nulos y claro está desde su origen que el apéndice gubernamental es una entelequia.

Jorge Alejandro Vera Noyola

Constituir una área independiente con facultades para sancionar casos muy específicos de corrupción parecía oportuno y un acto de buena fe, escatimar los recursos económicos y humanos necesarios para el correcto desempeño, una deslealtad inaudita.

El gobernador del estado cae en la simulación y se escuda en la incompetencia de sus colaboradores. El fiscal del estado Federico Garza se encuentra desde su arribo en estado vegetativo y la mayoría de las veces, se entera por los diarios de asuntos relevantes que le conciernen. Poco le interesa complementar y apoyar el combate a la corrupción, no vaya siendo que le revisen las cuentas.

El boicot a Jorge Vera vino del círculo cercano del gobernador, él lo supo siempre y fue en extremo tolerante, le resultó difícil encontrar su lugar y asirse de los recursos jurídicos para enfrentarse al monstruo que repta por los pasillos del palacio. Hay un caco en lo más alto de la red de complicidades en San Luis Potosí y está dispuesto a obtener hasta la última tajada en los diversos negocios que bajo el amparo del poder se reparten.

Alejandro Leal Tovias

Alejandro Leal Tobías fue despedido alguna vez de la dirección del periódico San Luis Hoy porque la familia Valladares descubrieron tardíamente que ganaba más por fuera que el salario miserable con que aparentemente se conformaba. Inmediatamente después de su despido, sorprendió a sus ex patrones instalando una imprenta equipada con la mejor tecnología de la época y la edición de un diario con el que por un tiempo pretendió hacer la competencia al pasquín que por años administró. Fue descubierto por la ruin observación de un periodista de altos vuelos que encabezaba la “reingeniería” de los medios de la empresa MIVAL. Zepeda Paterson se percató del costoso vehículo que portaba el empleado y lo comparó con los que poseían las esposas de los dueños del changarro. Bien le haría al gobernador revisar si el carro del secretario de gobierno no es más caro que el de su cónyuge.

En San Luis Potosí existen varias entidades que vigilan la eficaz ejecución de los programas y recursos públicos, la contraloría general del estado; la auditoría superior del estado; la fiscalía general y la anticorrupción. De todas no se hace una.

Para nadie del medio de la construcción es un secreto que en la comisión estatal de agua; la SEDUVOP y la junta estatal de caminos se arreglan concursos. Se simula pero quienes tienen acceso al funcionario adecuado y están dispuesto a participar en el engranaje son favorecidos con sendos contratos millonarios. Nunca se ha sabido de sanción alguna a los servidores públicos involucrados en las licitaciones de obra pública. Todo es perfecto.

El gobernador del estado se mantiene incólume, impertérrito, inaccesible. Con una agenda empobrecida se mantiene lo menos ocupado posible, ni siquiera el estado de violencia que padecen los potosinos es capaz de alterar su inocuo estado de ánimo, tan lineal e imperturbable, largos se le hacen los días para entregar el cargo. El incesante cotilleo a su alrededor no es capaz de inmutarle. El traidor siempre aguarda el momento oportuno y los días de gracia.

A su leal saber y entender, la política es dejar pasar los vendavales y guarecerse. Nada en su vida indica que alguna vez haya apretado el paso o erguido el pecho ante la adversidad. La inmanencia de su inacción permea al gabinete, no se descubre como su antecesor de vez en cuando profiriendo vituperios a los bufones “ingráciles”. Bien podría estarse incendiando la casa y el gobernador se daría el tiempo suficiente para tomar su siesta.

La indolencia del discurso ha sumergido al estado en el desasosiego, parsimonioso, Juan Manuel Carreras goza de una oposición política convergente y dadivosa. Lambiscona. Ocasionalmente,algún despistado diputado de oposición se atreve a señalar algún pelillo sobre la solapa, pero inmediatamente es avasallado por gentiles emisarios que satisfacen su temporal revuelo. La mediocridad sistematizada.

Sea pues Jorge Alejandro Vera Noyola, fuiste flor de un día, hoja seca que cayó y se revolcó en el lodo, ave que cruzó el pantano y se detuvo a hurgar entre la porquería.

Gandhi Antipatro

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