SANTA MARÍA DEL RÍO, S. L. P. – Tras la tragedia que se enseñoreó con una familia de esta cabecera, al ser arrastrada por la embravecida corriente del río que terminó con la vida de las cinco personas; una madre y cuatro hijos, la población en general se solidarizó con los familiares quienes recibieron de forma incondicional todo el apoyo; les acompañaron en su dolor de perder a sus seres queridos.

Los compañeros de estudio de los dos menores pidieron a las autoridades de salud les permitieran hacer un homenaje en el centro de estudios donde estaban, sin embargo por la situación actual, de todos conocida, el permiso les fue denegado y así lo entendieron, sin embargo eso no fue impedimento para acompañar, con la observancia de la sana distancia, en un espacio abierto, los cinco féretros.

El párroco de Nuestra Señora de la Asunción, antes de la ceremonia de bendición de los féretros donde reposaban los restos de las personas que perdieron la vida, habló con la familia, les dio un mensaje de paz interior y de amor, para tratar de superar el amargo trance por el cual pasan. Recordó que una de las víctimas, la pequeña Lucerito, era acólita de la parroquia. Pusieron en el blanco ataúd la sotana que utilizaba.

A la llegada de los cuerpos al lugar donde serían bendecidos los ataúdes, eran esperados por familiares, conocidos, amigos y gente del pueblo que con aplausos les recibieron, a muchos de los asistentes les rodaron por las mejillas las lágrimas, ninguno hizo algo por disimular, el ambiente era de tristeza total.

Antes de partir los ataúdes a su morada final, al Cementerio Municipal, cuando eran subidos a las carrozas, fueron soltados decenas de globos, llevados por la gente del pueblo, que vivió un día triste, como pocos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí