Por María Luisa Paulin

La deuda pública es para los potosinos un tema tabú porque ha sido herramienta de ataques y satanización política.

El uso de esta herramienta económica como arma política se remonta a 1992, después de la crisis de gobernabilidad que llevó a la renuncia del gobernador Fausto Zapata (QPD) legalmente electo en 1991. Su estancia en el poder fue corta, solo 14 días, peso en ese breve lapso hubo gastos.

El abordaje de la deuda, al igual que la violencia, son las armas favoritas de los hombres del poder para apuñalarse, herirse y desprestigiar a los adversarios políticos.

Muchos por conveniencia ya no lo recuerdan pero fue en el gobierno de Gonzalo Martínez Corbalá (1992) cuando comenzó la historia, eran los tiempos de los gobernadores interinos.

Martínez Corbalá, quien solo estuvo un año en el poder, se vió obligado a publicar en 1992 un cuadernillo con la ayuda del que fuera su secretario de Finanzas, el doctor Miguel Ángel Cuadra Palafox y el periodista Miguel Ángel Guerrero, quien fue su vocero, para acallar los ataques de la prensa de aquel entonces que difundía ampliamente las quejas del gobierno sietemesino de Teófilo Torres Corzo alegando que el ingeniero le había dejado muchas deudas.

Valiente, como era el ingeniero, dio la cara y a Torres Corzo no le quedó de otra más que recular (en aquel entonces no existía ese término). Al concluir su mandato, Torres Corzo agasajó a sus colaboradores con una generosa liquidación a sus colaboradores en moneditas de oro y dólares.

En la negociación política del presidente Carlos Salinas con la familia Nava, a la muerte del líder civilista, Horacio Sánchez Unzueta resultó gobernador del Estado en una incómoda contienda en la que enfrentó a su suegra doña Conchita Calvillo.

Horacio encontró en el tema de la deuda su herramienta de legitimación y arremetió contra sus antecesores. Lo logró, pero el tiempo le cobró la factura con su sucesor, Fernando Silva (contrató crédito para construir los Invernaderos de Santa Rita) y hoy lo coloca del lado del gobernador, Juan Manuel Carreras, en busca de una reestructura de la deuda que tiene el gobierno con el «banco fuerte de México», Banorte, a razón de tres mil 870 millones y pico de pesos

Implacables, rabiosos, llenos de envidia política, los que hoy respaldan una reestructura que también significa deuda, en su momento crucificaron a Marcelo de los Santos que hizo el mejor gobierno de los últimos 30 años en San Luis Potosí, con obra pública abundante y evidente que hoy todos usamos. Marcelo se vio obligado a solicitar un crédito porque en 2008 afectó a México y obvio a nuestro Estado, la crisis financiera mundial y por si fuera poco la pandemia de influenza en 2009.

Fernando Toranzo, el gobernador más corrupto que ha tenido San Luis Potosí a su llegada al gobierno en 2009, solicitó un crédito para pagar, según él, la deuda de Marcelo, así que en Noviembre del 2010 los diputados le autorizaron contratar un crédito por $ 1487’865,500.00 y más tarde en 2014 le autorizaron uno más, ahora por 750 millones para comprar un terreno en el que se instaló la BMW, pero dejó de pagar a los maestros y destinó, indebidamente, fondos para educación y salud a caprichos personales, lo que hoy padece el gobierno de Carreras.

Deuda es deuda

Contadores públicos y expertos financieros consultados aseguran que si la reestructura de la deuda es renegociar tres diferentes créditos en uno nuevo, es deuda.

El esquema es bastante normal en cualquier banco, pero como todos sabemos, los bancos no son madre de la caridad y por todo cobran. La maniobra que quiere hacer el gobierno tal vez no es la mejor salida, es la de menor costo político para el mandatario en transito al final de su administración.

Si los diputados autorizan, el dinero que el gobierno tenía presupuestado para el pago de deuda estaría disponible y el plazo de gracia duraría curiosamente, el tiempo que le queda a la administración 2015-2021 (15 meses)

Tres mil 600 millones son mucho dinero para gastar en quince meses, envolver el tema en el manto del coronavirus no es suficiente porque, hay que decirlo, el Gobierno Federal tiene abierta la billetera y el apoyo se nota. En cuanto al manejo epidemiológico, el equipo que tiene el gobernador y que encabeza Mónica Rangel, ha hecho un extraordinario trabajo.

En términos prácticos un analista me comentó: Es como dar tarjetazo y como ejemplo me dijo: «Has de cuenta que se te acaba el dinero, te quedas sin trabajo y decides vivir de la tarjeta de crédito» (el que le entendió, le entendió).

El esquema de reestructura tal vez no sea la única salida para el gobierno, pero es la de menor costo. El proceso para vender los invernaderos igual requiere de aprobación del Congreso y, aunque son bastante codiciados en el mercado, no es fácil venderlo, amén de que son la caja grande de las administraciones, entidades que por cierto, nunca son auditadas pese a que desde su nacimiento tienen manchas de corrupción. El de Santa Rita fue el sello de la administración Silva Nieto, «El Huevo» de Fernando Toranzo.

El tema ha sido mal manejado; los diputados se han enterado por los medios de comunicación y en los medios han puesto a opinar a favor a los principales «madreadores» de diputados. Ahora, ya en la cancha del legislativo, los operadores políticos del gobierno tienen que aplicarse porque traen 17 votos en contra. 17 diputados han declarado su postura aunque algunos como los panistas Ricardo Villareal Loo y Pepe Toño ya andan dudando de su convicción.

Así las cosas, se cree que algunos podrán ser «ensobretados» para que voten a favor entre los que se encuentran, por su conducta ya muy descarada, Pedro Carrizales «El Mijis» y el del PES, Mario Lárraga. Los del PRI están alineados a favor, Oscar Vera, Paola Arreola y Martha Barajas perfiladas a favor solo esperan un guiño de ojos y una promesa de futuro.

Vamos a ver si Daniel Pedroza se relanza como el funcionario eficiente que es y si Jorge Daniel Hernández Delgadillo, ausente durante toda la pandemia, hacen algo por su jefe.

P.D.1.- Cuentan que hace días hubo una mesa donde se sentaron el gobernador, Juan Manuel Carreras, el ex gobernador, Horacio Sánchez Unzueta, y el periodista político, Juan José Rodríguez. Adivinen de qué hablaron.

P.D.2.- En el Club de Futbol, Atlético de San Luis, hay vientos de quiebra. Dicen que el presidente, Alberto Marrero, se empachó asignándose jugosas prestaciones además de su elevado salario y con dinero del club otorgó super sueldazos a algunos jugadores lo que ahora pesa enormemente sobre las finanzas de la organización española que no está dispuesta a sostener semejante nómina. No hay ingresos y las cuentas siguen corriendo. Según los que saben, el jugador que menos gana se embolsa 400 mil pesos al mes, el que más es un delantero que percibe casi tres millones de pesos. Así las cosas esperen  noticias.

P.D.3.- Cuentan que Redes Sociales Progresistas están en busca de un buen candidato para el 2021 y que han entablado comunicación con la diputada Sonia Mendoza, ya muy perfilada para buscar la postulación.

P.D.4.- El rector de la UASLP, Alejandro Zermeño, trae planes muy claros para despertar a la comunidad universitaria lo que incluye un novedoso proceso de selección de directores de las diversas escuelas y facultades. Muchos están que no lo creen. Suerte pues al doctor que, por cierto, es un encanto y un gran conversador. Ya les platicaremos.

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