La tragedia vivida por habitantes de Zaragoza nos pone a pensar si nuestro pueblo estaría exento de que le pueda suceder; hace muchos años las bajadas de agua de la sierra en tiempo de lluvia eran identificadas plenamente, de las más importantes y por dónde pasaba un gran caudal de agua eran, la calle Morelos, la calle Centenario, la calle Francisco I Madero, la conocida como sanja chica y por supuesto la zanja principal, conocida como sanja Dámaso.


En la actualidad todas esas bajadas naturales están bloqueadas por empresas de la Zona Industrial, algunas desviaron los cauces de agua hacia la zanja principal, lo peligroso es que al presentarse una bajada de agua importante está zanja sería insuficiente y generaría lo inevitable. Tema aparte es el agua contaminada que estas empresas descargan a la zanja, eso lo trataremos en otra oportunidad.


En Zaragoza la gente decía que ya ni llovía, que cuando llovía pasaba muy poquita agua, y se animaron a construir sus viviendas en las orillas del río y algunos otros más osados construyeron prácticamente en el cauce, desgraciadamente todos ellos perdieron su patrimonio de años.
Pero ellos a diferencia de nuestro pueblo invadieron la zona de peligro, y a nuestra gente que vive en las orillas de la zanja le fabricaron el peligro al desviar las corrientes, solo nos queda estar a la expectativa en temporada de lluvias y que todos los que viven en esa zona estén muy al pendiente para evitar cualquier situación lamentable.


Todos coincidimos que ya casi ni llovía, pero desgraciadamente ahora con la situación del cambio climático ya es difícil que nuestros abuelos o padres que en aquellos tiempos le atinaban a los días de lluvia, frío, calor, etc. Nos ayuden a predecir lo que viene. Ahora se están presentando trombas dónde ni llovía, grandes granizadas, aguaceros y demás fenómenos meteorológicos.


Resta comentar que nuestras adormecidas autoridades ya deberían estar tomando cartas en el asunto para prevenir cualquier contingencia pero les aseguro que eso no ha pasado por su cabeza. No pudieron darle los niveles necesarios (la bajada a la calle) para que no se inunde la calle Hidalgo recién pavimentada, mucho menos podrán elaborar un plan de contingencia necesario, mientras continúe este inútil Delegado Municipal todo se puede esperar.


En redes sociales algunas personas altruistas por naturaleza se dieron a la tarea de recolectar víveres y artículos de primera necesidad para llevarlos a nuestros hermanos de Zaragoza; la población correspondió donando demostrando su solidaridad, su buena voluntad y capacidad de organización, y entregando con éxito lo recaudado, bien por estas personas.


P.D. 1 Por cierto sabe usted cuánto gana Pedro Pablo Cepeda Sierra como Delegado Municipal por no asistir a trabajar y esconderse?. La cantidad de $83,384.00 a esto súmele lo que se roba de los tianguis.
P.D. 2 Resulta que el personal de comercio de la Delegación quitó la malla plástica que protegía la plaza principal y dejo que se instalarán los tianguistas, siendo más fácil controlar a la población para que no haga uso de la plaza que a comerciantes foráneos.
@unodelostrovis.

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