* Arrasa en la elección de diputaciones locales y alcaldías; Morena patalea

La hora de la venganza llegó y luego de la histórica derrota que sufrió el PRI en 2018, este domingo 18 de octubre logró desquitarse humillando terriblemente a Morena. El Movimiento de Regeneración Nacional estaba seguro de que ganaría, si no todo, por lo menos una parte importante de todo lo que estaba en juego, sin embargo, el tricolor remontó, renació de entre las ruinas, y arrasó brutalmente.

De las 16 diputaciones locales que se estaban disputando en el estado de Coahuila, el PRI se quedó con todas, no dejó ni una sola para los otros partidos. En algunos casos, las diferencias de votos fueron tan notables que ni sumando a todos los demás lograban alcanzar al PRI.

En lo relativo al estado de Hidalgo el escenario fue muy parecido. Eran 84 las alcaldías que estaban en la lucha. Siete eran los partidos que se las estaban diputando y luego del triunfo arrollador que consiguió en 2018, se esperaba que repitiera la hazaña, pero no fue así.

El PRI humilló a Morena en forma espantosa, no le dio tiempo de maniobras ni de defenderse. Le llovió sobre mojado.

Ganamos en Hidalgo y en Coahuila, demostramos que la confianza en el PRI gana espacios y nos mantiene fuerte como partido político” comentó Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI. Aparte, en Twitter, publicó: «¡Me siento muy orgulloso de ser el Presidente Nacional del Partido más importante de México! Hoy el PRI demuestra que sigue de pie, fuerte y listo para seguir trabajando por nuestro país».

Morena tendrá que cambiar su estrategia para las elecciones de 2021 si es que quiere hacer un papel decente. Tendrá que apostarle a la unidad y superar sus propias diferencias para enfrentar de mejor manera los retos. El PRI, de la nada, demostró que sigue siendo un partido eficaz en su forma de operación.

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