Las redes del poder

la soga al cuello

A la luz de nuestros egos, todos somos monarcas destronados. Charles Chaplin.

Los hay de todos, los aspirantes a gobernar San Luis Potosí son diversos y de distintas categorías, pesos pesados, ligeros, welter, pluma y hasta minimosca. Hay personajes destacados y también espontáneos que se lanzan al ruedo sin haber usado jamás un capote. Se los pasarán por chicuelinas. Lamentable analogía de una tradición taurina que cada vez se vuelve más incorrecta. Indefendible.

En redes sociales se revienta esta semana un video viral de alguien dándole de beber cerveza a un jumento, la indignación se vuelve contra el iluso que se atreve a vulnerar los derechos animales del asno, se atrevió a denigrar su condición de grupo vulnerable y la humillación se vuelve inmediata contra su creador. Para un público censurador y cada vez más exigente, es difícil homogeneizar los criterios, lo que por la mañana puede ser divertido, por la tarde es deleznable. Las redes sociales son agua mansa que si se desborda, corre el riesgo de arrasar todo a su paso.

Las campañas en 2021 serán vídeos de “tik tok”, el spot publicitario como lo conocemos no tiene razón de existir, ahora solo se trata de recurrir a efectos visuales predeterminados por alguna aplicación popular. Solo porque “snapchat” pasó de moda que si no, ya estuviera el licenciado Juan Ramiro Robledo Ruíz compartiendo su mensaje político con orejas de perro y una “lenguota” que llega hasta la barbilla.

En el terreno de lo virtual, el “pollo” Ricardo Gallardo Cardona le lleva años luz de ventaja a cualquier aspirante, transmite sus eventos por streaming, postea de manera regular, diversifica sus contenidos y cuenta con un ejército de bots dispuestos a defenderlo en cualquier foro, chat o publicación. Su falta de mesura en la vida, es una característica excepcional en las redes.

Ahí se debe estar dispuesto a hacer el ridículo sin el menor esfuerzo y adaptarse a la filosofía del tercer milenio, “nada es para siempre”. Y es que tan efímero es un “like” que al instante que aparece la notificación, deja de tener valor, porque solo cuenta como algo acumulable para lograr un bien superior, mantener la vigencia del personaje y aumentar su popularidad.

Xavier Nava, alcalde de la capital con licencia, recurre a lo ya probado, vuelos de dron, sonrisa “colgate”, familia feliz, mirada prístina, es sin duda un gran eyaculador de frases cursis y poses decorativas. El manual de mercadotecnia al pie de la letra y sin brincar renglones. Prefiere no hablar de sus logros como alcalde porque ese terreno es frágil y quebradizo, es como caminar sobre hielo, resbaladizo e impredecible. Me dijo oportunamente un amigo: Xavier Nava es mejor candidato que gobernante. Igual que el pollo Gallardo, posiblemente de ahí deriva el paralelismo de sus carreras políticas.

En las redes sociales hay una suerte de intromisión oficiosa y absurda de los políticos, solo hay algo que se ha olvidado, el mensaje. Tal es el caso del ex comisario de la policía federal Enrique Galindo Ceballos que con una excelente producción pretende enviar un metamensaje visual, intuitivo, si acaso sólo perceptible para el ojo educado que conoce de cine. El ciudadano común no entenderá los devaneos de la cámara y menos si sus conceptos estéticos no rebasan el promedio de la gente medianamente ilustrada.

Desafortunadamente para el aprendiz de político, en la era del internet todo aparece más pronto que tarde y se descubrió el plagio. La idea era buena, pero ya la había hecho el divo de México Alberto Aguilera alias “Juan Gabriel”. El mismo candidato Galindo compartió en sus historias de Facebook el video de donde salió la idea original. Como diría el meme famoso de Twitter: te quisiste lucir y quedaste como estúpida.

Para alguien que se presume elocuente orador como el precandidato de Morena Leonel Serrato Sánchez son días infaustos, los farsantes como él han pasado de moda, igual que los que declaman poesía. ¿Para qué diantres va uno a recitar a Lope de Vega si se puede resumir la idea en un emoji, gif o sticker?.

Nadie soportaría ver un video de tres minutos en YouTube con Serrato Sánchez, a menos que esté regañando a una anciana impertinente que le consulta sobre la ubicación del excusado para intentar evacuar el exceso de verborrea. Ya no son los tiempos en que un jilguero se colgaba un micrófono para agradar a un público espontáneo con sus dulces trinos.

Hay pocas mujeres en la contienda, pero Sonia Mendoza Díaz sorprendió a propios y extraños con el diseño de su imagen de campaña, demasiado Morena para lo que nos tiene acostumbrados, sin maquillaje ni peinadora, con orzuela y un vestido morado que a la distancia se advierte, le aprieta.

Es claro que el proceso de aceptación casi ha concluido y el psicólogo casi puede dar por finalizada su encomienda. En su video divulgado en Twitter agradece a quienes le obsequiaron su firma para el registro en el proceso interno panista. Ahora sí puede (y debe) cobrar venganza contra Octavio Pedroza Gaitán, después de todo, es la razón de su existir en esta contienda.

Precisamente Octavio Pedroza no corre el riesgo de innovar, sus palabras acartonadas exaltando su origen y prosapia, los valores inculcados por generaciones a través los padres, la raigambre panista y la convicción plena de que con la fe en el dogma es posible dejar las cosas igual que antes. La mano en el corazón y el tapaboca solo se despoja para mostrar la sobriedad de las gesticulaciones que afirman la seriedad del compromiso. Y el público milenial, ni en pinches cuenta.

El candidato milenial podría ser Adrian Esper Cárdenas, es todo lo que un joven ha soñado alguna vez, estúpidamente rico, bobo y fanfarrón, con el desenfado del guasón que no tiene que lavar los platos o tender su cama, preocupado por tener la foto perfecta para subirla a Instagram. Adrian Esper seguro saldrá presumiendo sus bicicletas ecológicas, porque además, como alcalde de Ciudad Valles siempre dijo que su oficina andaba sobre dos ruedas. Desde su mansión de ensueño a orillas del río Valles bien podría haber saltado en kayak en pro de la gubernatura de San Luis, pero le teme al agua y prefiere la coca. Cola.

Sea pues San Luis Potosí, eres el laboratorio de México, las cosas que aquí pasan y salen mal, en otro lugar funcionan. Cruel destino que impepinablemente se debe al enfado divino y al pecado nefando de nuestros padres fundadores.

@gandhiantipatro

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