El semáforo rojo

El lenguaje es un virus. William Burroughs.

Los titubeos del gobernador Juan Manuel Carreras López han costado muy caro, las vidas perdidas no se recuperarán. El caos que los potosinos crearon en los últimos días del año 2020, tuvieron graves consecuencias. Apenas concluía la primera quincena del mes de enero, y San Luis Potosí se declaró la capital del COVID en México.

Los potosinos que atiborraron plazas comerciales, mercados y plazas públicas con funesta algarabía, no tuvieron que esperar mucho para lamentar la muerte de algún familiar, el nivel de contagio se potenció y ahora el escenario no podría ser peor, los hospitales públicos y privados están saturados, las unidades “centinela” colapsaron, prácticamente la gente muere en las puertas. Como dicen los jóvenes milenial para reafirmar una verdad colectivamente aceptada, “literal”.

Las estadísticas no parecen coincidir con la realidad que se vive en las calles, ni siquiera con el comparativo de las defunciones anotadas en el registro civil con relación al año anterior en el mismo periodo de tiempo.

La titular de la secretaría de salud Mónica Liliana Rangel se despertó un día de tantos con la ilusión de ser candidata al gobierno del estado por Morena, debe haber sido una decisión difícil, en el peor momento de la pandemia, ir a un partido donde no conoce a nadie y ofertarse como propuesta externa para contender. Hay que tener tamaños para invitarte a una fiesta que no es tuya, sentarte a cenar en la cabecera de la mesa principal, bailar con él o la festejada y hasta llevar itacate para recalentar.

La aparición en Morena de la doctora Rangel despertó mucha suspicacias, en la dirigencia panista no se tragan eso de que se fue sin avisar, “como la chacha” dirían algunos personajes políticamente incorrectos. El doctor Juan Manuel Carreras tiene de todo en su vida, menos el virus, ahora ya no se usan esas frases que atentan contra la dignidad humana, pero se podría decir que a Mónica Liliana la precede su buena fortuna.

Tal pareciera que se desliza inexorablemente en busca de un remanso como una mujer de obesidad mórbida que desciende por senda resbaladilla, impulsada por su peso, el efecto de la gravedad y el escurrimiento de agua. Como “gorda en tobogán” pues.

Se habla incluso de que la dilación por parte del gobernador para la declaratoria del semáforo rojo fue procurando evadir por un día la gira del presidente de la república Andrés Manuel López Obrador quien estuvo el fin de semana por la entidad para supervisar la siembra de un par de árboles frutales en el municipio de Moctezuma y la inauguración de un cuartel de la guardia nacional en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez.

Mónica Liliana Rangel y Juan Manuel Carreras antepusieron su agenda política a la vida de los potosinos, la agonía del pueblo que también hay que decirlo, ha sido sumamente irresponsable al ignorar las recomendaciones de los epidemiólogos y demás expertos que advierten la inminencia de un desenlace fatal. Desafortunadamente el gobernador se encuentra más preocupado por su séptimo año que por contener la mortandad en la ciudad.

San Luis Potosí es el único estado de los quince donde habrá elección de gobernador que Morena no ha podido definir la candidatura, son demasiados belicosos para lo que representan en términos electorales, el estado no llega al dos por ciento del padrón nacional. Las proyecciones nacionales marcan que además de Querétaro, en uno de los estados a renovarse donde podría haber un resultado adverso para la cuarta transformación.

El presidente bien podría resolver todo con un manotazo en la mesa, total, tanto el pollo Ricardo Gallardo Cardona como el gobernador Juan Manuel Carreras andan rengueando del mismo pie y hay una llamada que no quieren recibir, la del titular de la unidad de inteligencia financiera Santiago Nieto, después de todo, tantos malabarismos son por una razón, ese par de politiquillos andan buscando tranquilidad e impunidad.

San Luis Potosí ha sido siempre un laboratorio electoral, aquí se ensayan los entuertos más patéticos y las ocurrencias ridículas, tal vez llegó el momento de que una mujer gobierne el estado, una joven imberbe que nació como política en la cuarta transformación, antes de su paso por Morena no hay ningún antecedente, ella si tiene el chip de la “cuatroté” y por ende, representa una nueva generación de políticos ligados a López Obrador.

Paloma Rachel Aguilar bien podría saltar de funcionaria mediana a la primera línea de la política nacional, no es que sea prescindible, pero si reciclabe. El presidente Andrés sueña con cambiar este país, pero sabe bien que no se podrá lograr con un grupo de generales senectos, se le acaba el tiempo y su proyecto de nación aún no logra sujetarse de algo más que alfileres. El presidente pernocta en San Luis Potosí y el tipo sabe hacer grilla, su agenda privada sin duda será más nutrida que los eventos somnolientos que le organizaron como distractor.

Por lo pronto quién será la candidata de Morena eligió presentarse con un video grabado en la Sierra de San Miguelito, su discurso parece más el de una activista beligerante que el planteamiento de un estadista en pro de la ecología y el orden urbano, los intereses que se mueven alrededor de los desarrollos inmobiliarios de San Luis Potosí superan por mucho su idealismo y la ingenuidad de sus palabras que aunque poco sustanciosas, pero están llenas de veracidad . Por lo pronto el “chato” López Medina acusó recibo.

A ver si ya entrados en negociaciones políticas no le meten de infiltrado un candidato a la alcaldía por Morena que represente los intereses del establishment y que tenga por objetivo dinamitar el proyecto político. En su beneficio, Paloma Aguilar podrá presumir que casi no tiene voto negativo, en estos tiempos eso significa que aún no ha pagado el noviciado.

En los días aciagos de la pandemia el “quédate en casa” resultó ser una falacia, los habitantes de esta ciudad se creen más listos, más fuertes y más afortunados que el resto del mundo. Los potosinos viajamos en un autobús a toda velocidad, sin frenos y tripulado por Juan Manuel Carreras López, es obvio que no lo va detener un semáforo en rojo.

@gandhiantipatro

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí