Consumado el triunfo de Ricardo Gallardo Cardona, gobernará San Luis Potosí del 26 de septiembre del 2021 al 25 de septiembre del 2027. Resistió a todo y se fortaleció hasta consumar la victoria con una votación histórica que le da legitimidad ciudadana, aunque al margen un grupo de “indignados” hacen rabietas en corto y en redes sociales.

Para los gallardistas, el equipo del candidato ganador y la estructura nacional del partido verde hicieron el trabajo y sí, aguantaron una descomunal campaña negra financiada por el sector privado y público.

El gobernador electo obtuvo 458 mil 156 votos que representan el 37.697 por ciento por encima del segundo lugar, Octavio Pedroza, postulado por la Coalición “Sí por San Luis”, que obtuvo 400 mil 273 votos que equivalen al 32.935 por ciento.

En San Luis Potosí salieron a votar el 58.7 por ciento del padrón electoral, cantidad superior a la que se registró en todo el país, lo que da mayor legitimidad al resultado.

Pero como no hay dicha completa, un sector, claramente del circulo que integran algunas de las familias más poderosas económica y políticamente (les llaman poderes fácticos) y es así como vemos que surgen “los indignados” con el resultado y se desgañitan en Twitter lamentándose para haber elegido como gobernador a Gallardo Cardona, un chamaco procedente de Soledad, de origen humilde que hizo fortuna con la venta y crianza de pollos por más de 25 años junto a su padre Ricardo Gallardo Juárez.

Esos indignados pretenden erigirse ahora como las autoridades morales de San Luis Potosí, al menos en redes sociales. Lloran al ver perdida influencia, dinero, negocios y proyectos de futuro así que veremos como los que durante 12 años se mantuvieron calladitos ante evidentes hechos de corrupción, violencia e inseguridad, narcotráfico y terribles niveles de drogadicción entre la juventud potosina, ahora serán críticos del gobierno porque les agravia la imposibilidad de influir en el mandatario.

Darle la vuelta a la página de las campañas políticas no es fácil, pero hay que intentarlo. Gallardo Cardona recibirá un gobierno quebrado, con una deuda total superior a los 20 mil millones, con una burocracia que duplicó en seis años el gobernador Juan Manuel Carreras, una enorme carga de aviadores de lujo y mucha gente que trabaja con sueldos miserables de esos que se conocen como “honorarios” y que son los que hacen la chamba.

Los indignados dirán que es venganza cuando llegue el momento de la entrega-recepción, pero es una realidad. Obras mal hechas, inconclusas, de mala calidad y mucho dinero en fideicomisos cuyo destino es poco claro, como es el caso del de turismo y nómina.

Puede que Octavio Pedroza, que compitió por la coalición PRIPANPRDPCP tenga algunas razones para indignarse por su derrota, pero tiene que hacerlo primero con él mismo porque no construyó acuerdos ni compromisos.

En pleno proceso se distanció del PAN y el PRI lo dejó solo. Alejandro Moreno, dirigente nacional del tricolor, dio la orden de hacer como que lo apoyaban porque tuvo un conflicto con el gobernador al percatarse de su doble y triple juego que al final de cuentas reventó por todos lados.

Algunos dirán que no ganó Gallardo, que perdió Octavio, pero la diferencia de casi 60 mil votos y la acumulación histórica de 458 mil 156 votos contra 400 mil 273 reflejan una clara muestra de que fracasó la coalición Sí por San Luis y de que los votantes quisieron apostar a un cambio pese a las campañas de descomunal descrédito.

El derecho al pataleo es sagrado pero los indignados con el triunfo de Ricardo Gallardo tendrán mucho tiempo para reconocer que defender sus negocios personales, de grupo, de familia, de clanes, también cansan a la sociedad.

Los últimos doce años hemos sido gobernados por dos priistas, Fernando Toranzo y Juan Manuel Carreras, de los dos, como decía mi abuelita, no se hizo uno y hoy deben pagar las consecuencias de su displicencia.

El gran perdedor es sin duda el Partido Acción Nacional que queda disminuido en el Congreso del Estado, en los Ayuntamientos y en la cámara de diputados.

MORENA también es otro de los grandes perdedores, sus guerras intestinas les otorgan una representación casi testimonial en el Congreso del Estado, aunque algunos piensan que serán aliados del gobernador Gallardo.

Ser dignos en la derrota y humildes en la victoria es de políticos bien nacidos, pero hace mucho que no vemos de esa estirpe en San Luis Potosí.

Lo cierto es que se abre la posibilidad a una generación de relevo. A unos días de la elección aún hay emociones en los ganadores y los perdedores, quizá hay que esperar un poco para dimensionar lo que significa la derrota del PRIAN y el ocaso del cacicazgo de la familia Nava y de su gran tlatoani, don Horacio Sánchez Unzueta.

P.D.1.- Que los invernaderos Santa Rita se convirtieron en un paraíso de aviadores, los diputados federales del PRI, Sara Rocha Medina y Oscar bautista Villegas tuvieron en nómina, al menos tres gentes cada uno con salarios superiores a los 70 mil pesos. Enrique Martens, que también la hizo de lo mismo se la pasó en maratones por todo el mundo así que la paraestatal se convirtió en un bacanal sin que nadie les pusiera jamás un alto.

P.D.2.- Cuentan que en palacio de gobierno y muchas dependencias, tienen mucho miedo del cambio de gobernador y como no, tienen 12 años haciendo horas nalga con fabulosos salarios y están por cumplir un año y medio cobrando salario completo sin trabajar. Por cierto, muchos dicen que no pueden trabajar desde casa porque tienen diabetes o son hipertensos, acto seguido, publican fotografías en sus redes sociales desde alguna playa del pacífico mexicano, Cancún o destinos turísticos coloniales. Dirían en mi pueblo: Le hacen al tío Lolo. La pandemia demostró que el gobierno puede funcionar con tan solo el 25 por ciento del personal que tiene en nómina.

P.D.3 Increíble pero cierto, termina el reinado de Oscar Vera Fabregat como diputado del partido Conciencia Popular. Era justo y necesario.

P.D.4.-Honeyweell construirá en San Luis Potosí una mega planta en lo que representará una gran despedida de Gustavo Puente como secretario de desarrollo económico, con mucho de las más eficientes del carrerato.

P.D.5.- La que apareció muy sordeadita en la entrega de la constancia de mayoría a Ricardo Gallardo fue Erika Briones, alcaldesa de Villa de Reyes; Briones logró su reelección a sangre y fuego. La señora y su pareja sentimental Hilarión Téllez aun deberán enfrentar cargos en la Fiscalía General de la República por la agresión a balazos a la candidata del PRI, Abi Hernández y a tres elementos de la Guardia Nacional.

Hasta la próxima.

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