De calzonazos y calzorras

Pedacito: a los botarates

que te ayudan en tus obras

no los mimes ni los trates.

Tú te bastas y te sobras

Para escribir disparates.

Leandro Fernández de Moratín.

Elías desistió. Desde su más infinita mediocridad, el dirigente estatal del partido revolucionario institucional anunció que se retiraba de la impugnación en contra del resultado de la elección que hasta el momento, mantiene a Ricardo Gallardo Cardona como posible gobernador del estado para el periodo 2021-2027. Sus razones tendrá Elías Pesina para rajarse, pero argumentos, difícilmente. Hasta en un pueblo “bicicletero” de provincia como San Luis Potosí, la gente medianamente enterada de los sucesos políticos, comprenden que debe haber un mínimo de congruencia y dignidad detrás de las decisiones.

Llamar pusilánime al dirigente estatal del PRI sería injusto, pero ante la ausencia de una palabra que defina con mayor precisión las características de su paso por la política potosina, sea pues. Más aún, después de que se divulgase oficiosamente y con la mayor publicidad posible que el PRI ya no estaba inconforme con la serie de irregularidades que se presentaron en el pasado proceso electoral, se desataron una serie de reacciones rabiosas al interior del instituto político que piden la renuncia de Jezrael Pesina Rodríguez.

El primer trino exigiendo la renuncia del dirigente de marras provino del diputado panista Rubén Guajardo que afirmó que no se podría construir una alianza legislativa mientras se mantuviera en la dirección del partido el citado líder político. Las razones ya no importan, ni siquiera las disculpas, la represalia deberá ser del tamaño del agravio.

Quien le enmendó la plana al patético personaje fue su homólogo panista Juan Francisco Aguilar al aclarar que la decisión debió tomarse más arriba en la cadena de mando, de mínimo el gobernador del estado. Es obvio que un medroso Jazrael sería incapaz de tomar una decisión propia en la política o en la vida. Aún así, ni siquiera podemos atribuir a un vilipendiado Juan Manuel Carreras la controvertida acción legal, la orden (como dicen los corridos tumbaos) la dio el patrón.

Se sabe que Ricardo el “pollo” Gallardo busca desesperadamente mantener la percepción de que todo está definido y que las impugnaciones en su contra pendientes de resolver son mero trámite para la salvaguarda del orgullo. Las típicas patadas de ahogado que los adversarios requieren para mantener firme la moral de la tropa, aunque ya todo esté perdido. El gobernador electo quisiera que ya estuviese resuelta la queja pendiente en la unidad técnica de fiscalización del Instituto Nacional Electoral y la impugnación presentada a la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Después de la vergonzosa pasarela que hicieron casi inmediatamente de concluida la elección, no queda mucha honra en la clase política potosina. Los contrincantes se apersonaron a la oficina del susodicho para rendir honores y solicitar el vasallaje, algunos de ellos, sin el menor pudor se desvivieron en elogios. Incluido el ex senador priísta y patriarca de una de las familias mafiosas más importantes de la ciudad Teófilo Torres Corzo, poco le faltó para ponerse de taburete y que el joven gobernador don “pollo” descansase los pies. ¡Pollo yo te apoyo! espetó el medroso y mamporrero abogado ante una corte de sátrapas convocada por él mismo.

Lo bueno de la petulante determinación del PRI fue que provocó la reaparición del ex candidato a gobernador Octavio Pedroza Gaitán, hace buen rato que no se sabía de él, sometido a un autoexilio precisa de aparecer lo menos posible para no afectar la indulgencia prometida a su hermano Daniel Pedroza, actual secretario de finanzas y principal objetivo del próximo gobernador. Era obvio que Daniel más que funcionario público, es un rehén. Lo que nunca entenderá Octavio es que arrodillado, es más fácil ser decapitado.

Aún así, en un par de cuartillas, Octavio se ensaña con el mensajero. En una confusa misiva para conocimiento del público en general, el ex candidato rememora al traidor Efialtes quien diera “el norte” al ejército Persa para vencer a Leónidas y sus 299 valerosos espartanos en la batalla del paso de las Termópilas.

Es curioso (y perverso) que Octavio eligiese por analogía una historia donde el traidor es un monstruoso y deforme lisiado, sabedor de la discapacidad del dirigente estatal priísta, es imposible no percatarse del protervo detalle. Incluso, el hecho de que por asociación Octavio resultase ser el héroe de la película, también es algo cómico dado el menguado vacío que ha dejado su carácter apocado antes y después de la elección. Otra cosa habría sido la contienda si Pedroza Gaitán tuviera el espíritu y arrojo de un soldado espartano.

Flaco favor le hizo a Jazrael el otrora destacado columnista Juan José Rodríguez Medina quien deslizó una versión ridícula, que la verdadera razón del desistimiento era un berrinche porque se utilizó una hoja que de manera voluntaria había dejado firmada en blanco para usarse si era necesario. O sea, para eso estaba pero mínimo que avisen. Ante la chocante y desautorizada difusión de tan extravagante guión ya no hay defensa.

Por si le faltaba uno más, el representante ante el consejo estatal electoral y responsable de los recursos de impugnación Alejandro Colunga Luna presentó pruebas de que no se faltó al respeto a nadie y que el líder político ya “chochea”, o le miente a los periodistas con los que se va a desayunar. El abogado asegura que el dirigente priísta firmó el documento conscientemente y que seguramente lo que falla es la memoria.

El principal perjudicado en esta trama es Enrique Galindo Ceballos, el alcalde electo de la capital se encuentra a la mitad de una negociación con las distintas facciones políticas panistas con peso político en la capital del estado. Flaco favor le hace tener a Elías Jazrael como regidor plurinominal y que además, los priistas del cabildo lo hayan nombrado coordinador. ¿Cómo podrían fiarse de un representante priísta que se asiste de un traidorzuelo?

Como quiera hay priistas que ya presentaron armas, el ex diputado federal Oscar Bautista Villegas y algunos otros más, se lamentaron del grotesco espectáculo y anunciaron que en cuanto Juan Manuel Carreras ponga un pie fuera de casa de gobierno, los priístas habrán de recuperar a cualquier costo el que alguna vez fue su partido.

Sea pues Elías Jazrael Pesina, sos un alcornoque, un Juan lanas de ocasión, el bobalicón sinvergüenza que se ayunta para desaparecer del ojo, nadie te tiene por astroso, pero la vileza de tus pasos, te llevan por camino serpenteante, no codicies más de lo que un badajuelo puede cargar, porque pronto palidecerás más que un bardaje.

@gandhiantipatro

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