Por: Mario Candia
Estamos hechos de historia
Decía Eduardo Galeano que no estamos hechos de átomos, sino que estamos hechos de historias. El cine es un claro reflejo de ello, las películas son pequeñas historias que generan grandes emociones. C´MON C´MON (Mills, 2021) es el mejor ejemplo para esta premisa, contada en blanco y negro y con la garantía de Joaquín Phoenix en el reparto, esta cinta se filtra en la memoria del corazón. Una sencilla historia, pero necesaria, hay muchas películas para niños, o de niños con diálogos de adultos, incluso en muchas de animación los niños resuelven, juzgan y manipulan como adultos, hay excepciones y una de ellas es esta película sin duda. Mike Mills retrata una semana en la vida de un periodista radiofónico, quién realiza en varias ciudades un reportaje sobre la niñez y la juventud norteamericana, micrófono en mano graba una serie de testimonios de jóvenes sobre su futuro, sus miedos y sus gustos.
Sin interrumpir su reportaje, Johnny interpretado por un Joaquín Phoenix extraordinario cuida a petición de su hermana, a su pequeño sobrino Jesse interpretado por un talentoso Woody Norman, quién se interpreta así mismo, con la ayuda de un guion que provoca desde un inicio la aventura de un viaje por la memoria del espectador. Resulta verosímil y conmovedor el papel de Phoenix, un cuarentón soltero, sin hijos, quien no se despega del celular llamando a su hermana, para informarle a manera de bitácora de todos los detalles de la convivencia con Jesse, la inexperiencia y el miedo son una constante durante esta aventura para él, mientras que Jesse, solo es Jesse, un niño de 9 años. La cinta está llena de diálogos memorables, de berrinches y sustos. Imperdible la lectura de un fragmento del libro Star Child de Claire Nivola, una película verdaderamente e n t r a ñ a b l e.
Y si hablamos de buenas actuaciones resulta imposible no mencionar a Javier Bardem quién hace mancuerna nuevamente con Fernando León de Aranoa. Hace diez años se estrenó en cines Los lunes al sol (León de Aranoa, 2002) película con guión del propio director en la que Bardem daba vida a un parado (desempleado) español, la historia fue inspirada en los despidos masivos en Vigo. León de Aranoa prefiere la ironía al drama, prefiere ese humor negro y cruel que te obliga a reírte con la plena conciencia de que lo que estás viendo es desgarrador. Hombres de mediana edad que se han quedado sin trabajo, que han perdido a sus familias y que viven al día. Un gran trabajo que les valió muchos premios. Ambos unen sus talentos nuevamente en El Buen Patrón (León de Aranoa, 2021), donde cuenta una historia desde la otra cara de moneda. Bardem se pone el traje de patrón para darle vida al dueño de una fábrica de básculas, obsesionado con los reconocimientos y premios. La película habla de las semanas previas a la visita de un concejo empresarial local que determinará si Básculas Blanco es la merecedora al premio de la Excelencia. A contrarreloj Bardem tendrá que resolver su affaire con una becaria, la protesta de un ex trabajador de la empresa, la infidelidad de la esposa de uno de sus empleados y todo para que la visita resulte impecable y ganar el dichoso premio. Fernando León de Aranoa nos muestra con su inigualable humor negro, a un patrón controlador, cínico y abusador, pero con un gran estilo, un patrón gentil, amable y eficaz, siempre capaz de truquear la balanza para lograr el equilibrio perfecto. No se la pierdan.


