SANTA MARÍA DEL RÍO. — La inconformidad crece entre comerciantes establecidos del primer cuadro de la ciudad, quienes denunciaron una competencia desleal derivada de la instalación de un tianguis juguetero en la plazoleta Martín Bautista, situación que —aseguran— ha provocado una caída significativa en sus ventas durante más de tres semanas.
A través de reclamos públicos dirigidos a la presidenta municipal, los locatarios cuestionaron la decisión de autorizar la presencia de comercio informal en un espacio estratégico del centro histórico, al considerar que afecta directamente a quienes cumplen con permisos, impuestos y obligaciones legales. “Nos están dejando sin venta, mientras el comercio informal ocupa áreas públicas sin las mismas responsabilidades”, expresaron.
Además del impacto económico, los comerciantes señalaron un deterioro visible en la imagen urbana del municipio, que ostenta el nombramiento de Pueblo Mágico. Denunciaron que tanto la plazoleta Martín Bautista como el Jardín Principal presentan suciedad acumulada y falta de mantenimiento, lo que genera una mala percepción entre visitantes y habitantes.
“Santa María del Río es un Pueblo Mágico, pero hoy está hundido en la mugre”, manifestaron, al tiempo que exigieron acciones inmediatas de limpieza, ordenamiento del comercio y una estrategia que garantice condiciones equitativas para todos los sectores económicos.
Los afectados hicieron un llamado a las autoridades municipales para revisar la regulación del comercio ambulante, establecer diálogo con los comerciantes formales y preservar la imagen turística del municipio, advirtiendo que la falta de atención podría tener consecuencias negativas tanto para la economía local como para el turismo.














