La estabilización de los precios responde al aumento en la producción doméstica, la llegada de crudo venezolano y factores estacionales, con impactos directos en la economía y el consumo.
El panorama energético de Estados Unidos ha dado un giro significativo este 17 de enero de 2026. Tras meses de volatilidad, el precio promedio nacional de la gasolina se ha estabilizado en $2.66 por galón, marcando un hito en la política económica de la administración de Donald Trump. Este descenso, que sitúa el combustible por debajo de la barrera de los 3 dólares en la mayoría del país, responde a una agresiva estrategia de producción interna y a los recientes movimientos geopolíticos en el Caribe.
LOS PILARES DEL DESCENSO
De acuerdo con los datos publicados hoy por la Administración de Información Energética (EIA), la caída de los precios se sustenta en tres ejes fundamentales:
- Aumento de la oferta doméstica: La producción de crudo en suelo estadounidense ha alcanzado niveles récord, superando los 13.5 millones de barriles diarios. La política de desregulación ambiental ha permitido una extracción más intensiva, saturando el mercado interno y reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros.
- La integración del crudo venezolano: Tras la intervención diplomática y militar en Venezuela que resultó en la captura de Nicolás Maduro, el Departamento de Estado confirmó hoy la llegada de los primeros cargamentos de crudo gestionados bajo la nueva administración supervisada por EE. UU. Esta inyección de petróleo pesado hacia las refinerías del Golfo de México ha presionado a la baja los precios del crudo WTI hasta los $59 dólares por barril.
- Factores estacionales: Analistas del sector señalan que la baja demanda característica del mes de enero ha contribuido a que los excedentes de inventario se traduzcan en ahorros directos para el consumidor en la estación de servicio.
ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN Y NARRATIVA POLÍTICA
La Casa Blanca no ha tardado en capitalizar estas cifras. A través de una campaña mediática que incluye el uso de redes sociales y referencias a la cultura popular, el presidente Trump ha presentado el bajo costo de la energía como el motor principal de su plan de reindustrialización.
“La energía barata es el derecho de todo estadounidense”, declaró el mandatario hoy, vinculando el éxito en las gasolineras con su capacidad de negociación internacional. Este mensaje busca fortalecer la confianza del consumidor en un momento de tensiones diplomáticas con Europa por la propuesta de adquisición de Groenlandia.
IMPACTO EN LA ECONOMÍA REAL
El alivio en el sector energético está comenzando a permear en otros índices económicos. Los costos de logística y transporte de mercancías han registrado una disminución del 4.2% en lo que va del mes, lo que proyecta una desaceleración de la inflación en productos básicos para el cierre del primer trimestre.
Sin embargo, expertos financieros advierten que la estabilidad de estos precios podría verse amenazada si se concretan los aranceles del 10% anunciados contra la Unión Europea, lo que generaría una posible represalia comercial que afectaría los mercados globales de energía.














