VILLA DE REYES. – Las observaciones por 9.5 millones de pesos detectadas en la cuenta pública de Villa de Reyes colocan a la administración municipal en el centro de un serio cuestionamiento sobre el manejo de los recursos públicos y la verdadera eficacia del gobierno local. La cifra no es menor y obliga a la administración encabezada por Ismael Nicolás Hernández Martínez a dar explicaciones claras y puntuales a la ciudadanía.
De acuerdo con los señalamientos, los montos observados deberán ser solventados por el actual gobierno municipal, lo que evidencia deficiencias en los procesos de planeación, ejecución y comprobación del gasto. Más allá del lenguaje técnico de las auditorías, el problema es político y social: dinero que debió traducirse en obras, servicios y mejoras para la población hoy aparece envuelto en dudas, omisiones y posibles irregularidades.
Para muchos habitantes, estas observaciones confirman una percepción creciente de opacidad. A pesar de los discursos oficiales sobre desarrollo y avance, en diversas comunidades persisten carencias básicas, obras inconclusas y proyectos que nunca se materializaron. La falta de información clara sobre el destino de los recursos ha alimentado el malestar ciudadano y la desconfianza hacia el ayuntamiento.
El reto para la administración de Ismael Nicolás Hernández Martínez no se limita a solventar cifras ante los órganos fiscalizadores, sino a recuperar credibilidad. Transparentar cada peso, asumir responsabilidades y, en su caso, sancionar a quienes resulten responsables es una obligación ineludible.
De lo contrario, Villa de Reyes corre el riesgo de sumar otro capítulo a la larga lista de municipios donde las observaciones se repiten, pero las consecuencias nunca llegan.














