El abogado de la mujer detenida asegura que la Fiscalía veracruzana también está investigando a uno de los hermanos de July Raquel por el caso de la rectora asesinada.
Es lo primero que dice July Raquel Flores nada más atender la llamada desde el penal de Pacho Viejo, Xalapa, donde lleva presa más de cinco meses tras ser vinculada a proceso por el homicidio de la rectora de la Universidad Valladolid.
En estos cinco meses, July cuenta que ha tenido que aprender a sobrevivir en la cárcel y, sobre todo, ha tenido que aprender a vivir con la angustia psicológica que le provoca estar encerrada y continuar padeciendo las secuelas físicas que, denuncia, le dejaron los cuatro agentes del ministerio público veracruzano que la detuvieron arbitrariamente con lujo de violencia, y la agredieron sexualmente durante las siete horas de traslado de la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México, al penal veracruzano donde la presentaron directamente ante un juez.
Un traslado, además, en el que July denuncia que fue sometida a toques eléctricos, golpes en las costillas, y asfixia, para que confesara el asesinato de la rectora ocurrido el pasado 29 de junio.
La familia y el abogado de July Raquel explican en entrevista que para demostrar que fue torturada y agredida sexualmente es fundamental que se le realice el protocolo de Estambul, que es un dictamen médico-psicológico que hacen peritos especializados y certificados para determinar si una persona fue torturada para que aceptara la culpa o su implicación en un delito.
Sin embargo, el juez de distrito que vinculó a proceso a July, Marco Antonio Rodríguez Lobato, le acaba de dar un nuevo revés: a pesar de que el abogado defensor René Rodolfo Paratte le solicitó desde el pasado 13 de enero que se aplicara el protocolo de Estambul a July, este, por medio de un oficio respondió el pasado 5 de abril, casi tres meses después, que no era procedente la realización de esta prueba por parte de una perito contratada por la familia de la detenida porque la petición “carece de su debida fundamentación y motivación” y, por lo tanto, “no se ajusta a derecho”.
“Los médicos me dijeron que no es normal el sangrado continuo que tengo, y que incluso me puede dar anemia por tanta sangre que estoy perdiendo”, asegura July.
“Está sufriendo daños severos en prisión”, recalca el abogado Paratte. “Ha presentado sangrados internos continuos, y es obvio que una persona no está sangrando a cada rato. Y si lo hace es porque aun tiene daños de la agresión sexual de la que fue víctima”.















