Por: El Jofrito
Un antiguo proverbio turco rezaba: “Los perros ladran, pero la caravana avanza”, o sobre una sentencia de origen griego, según la cual, la gente de éxito “siempre tiene gran cantidad de enemigos que, como perros, le siguen y ladran” o el poema publicado en 1808, de Johann Wolfgang von Goethe “Labrador”, que a la letra dice: “Cabalgamos por el mundo en busca de fortuna y de placeres. Mas siempre atrás nos ladran, ladran con fuerza… Quisieran los perros del potrero, por siempre acompañarnos, pero sus estridentes ladridos sólo son señal de que cabalgamos.”, frase parecida se le atribuye a Miguel de Cervantes Saavedra, en su libro del Quijote; “Ladran Sancho, señal que avanzamos”, lo cual es totalmente falso, en ese libro nunca aparece esa frase. Pero bueno, quisimos tomar esto como ejemplo a lo que ocurre en la actualidad, donde pareciera haber gente interesada en poner piedritas y piedrotas en el camino al profesor Rubén Rodríguez, alcalde de este municipio que merece mejor suerte, no le perdonan el no haber nacido aquí, pero el arraigo y la querencia a un pueblo o “pago”, como se les llama en Argentina, no se lleva en las suelas de los zapatos, se lleva en el corazón y de eso solo puede dar cuenta una persona bien nacida, bien intencionada. Es fácil escribir desde perfiles falsos o también verdaderos, pero sin aportar nada que acompañe lo que se asevera, le quieren pegar donde más duele a la gente en estos momento; la falta de agua, le acusan de vender el agua de la presa La Muñeca al dueño de una finca para llenar un lago, como si eso fuera tan fácil, no es vender un atado de leña o una postura de frijol, pero quienes propalan este tipo de información creen que la gente es la de hace 50 años que con solo decírselo ya se lo creyó.
La gente ahora está más informada, más preparada y quienes tratan de empantanar la administración municipal actual, pues simplemente quedan como mentirosos, ya le adjudican la compra de quien sabe cuantas propiedades, la construcción de una residencia, apenas tenía un mes como alcalde y ya aseguraban que se había hecho de propiedades. No se trata de defenderlo, sino de que pongan los pies en la tierra, las elecciones ya hace casi un año que se celebraron, entonces hay que asimilar la derrota, ya tendrán una nueva oportunidad, en casi dos años más, pero ahora lo que debe motivarlos, si en verdad quieren lo mejor para Tierra Nueva, es ponerse a trabajar y dejar la guerra sucia de lado. Hay gente que se queja y con sobrada razón, por la falta de agua, como lo escribió un cibernauta, vecinos de La Piedad, segunda sección, por tener su aljibe seco, sin embargo, se les ha explicado que han sido fallas en las bombas de succión, que no s eles dio el mantenimiento adecuado. A cualquiera le consta que la administración pasada se distinguió por hacer nada, por ejemplo, las 100 acciones de vivienda que hasta vino el gobernador, ese, el de la Herencia Maldita, a entregar una de esas acciones de vivienda, pero fue solo una de las 100 que se autorizaron, de las otras 99 nadie sabe qué pasó. En los primeros 100 días de gobierno se hizo más de lo que su antecesor hizo en tres años, pero los cilindreros de la desunión, toman cualquier bandera como pretexto y en ocasiones, al no encontrar bandera la inventan.
Es tiempo si no de reconciliación, sí de dejar trabajar a las autoridades que fueron electas por el pueblo, porque si al profesor le va bien, es obvio que al pueblo también le va a ir bien, pero no se vale que con argumentos sin sustento frenen el progreso, el desarrollo del municipio. Simplemente dejarlo trabajar a él y su equipo de colaboradores, dejar de crear divisionismo que a nadie beneficia y, sí, a todos afecta. Frena el desarrollo de Tierra Nueva.


