Finalmente, Marko Cortés anunció que pedirá este miércoles licencia de la presidencia de Acción Nacional, luego de los numerosos reclamos de los dirigentes del blanquiazul que competirán contra el oriundo de Michoacán para dirigir el partido por el período 2021-2024.
“Quiero informar que el día de hoy presentaré mi licencia para refrendarme como presidente nacional del PAN y así enfrentar con la mayor fortaleza el 2024, continuar creciendo, avanzando y poder corregir el rumbo del país”, informó este miércoles Cortés a través de su cuenta de Twitter.
De esta forma, y de manera temporal hasta la realización de las nuevas elecciones, ocupará su cargo el secretario general del partido Héctor Larios.
Hace unos días, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN había confirmado el 24 de octubre como la fecha en la que se realizarán los comicios, donde Cortés buscará ser reelegido.
El ex diputado había ganado de manera cómoda -79% contra 21%- en el 2018 frente a Manuel Gómez Morín, nieto del fundador del blanquiazul, pero en esta ocasión ya son varios los dirigentes panistas que anunciaron que participarán, entre ellos el saliente gobernador de Querétaro Francisco Domínguez, los diputados Adriana Dávila y Gerardo Priego, y la senadora Kenia López Rabadán.
Todos ellos, deberán presentar al menos el 10% de firmas de los militantes panistas para poder participar de la contienda, en la que podrán votar los casi 300 mil militantes incriptos.
En las últimas semanas, los aspirantes a presidir el PAN habían reclamado a Cortés que pidiera licencia del partido para asegurarse que hubiera un “piso parejo” en los comicios, lo que provocó que el presidente de la Comisión Organizadora Nacional de la Elección del PAN, Gonzalo Altamirano, saliera públicamente a asegurar que no habrá favoritismos para Cortés.
Vale recordar que tras las elecciones internas del 2018, Gómez Morín había denunciado que las elecciones habían sido arregladas y “antidemocráticas”.
Entre las críticas a su gestión que los aspirantes a suceder a Cortés le hacen, se encuentra la pérdida de numerosas gobernaturas en las elecciones de junio a manos de Morena, su individualismo a la hora de elegir candidaturas, la pérdida de militantes, y no haber construido un papel de opositor popular para antagonizar efectivamente con AMLO y enfrentar a Morena en el 2024.


