Ante la muerte de la Reina Isabel II, ocurrida el jueves pasado 8 de septiembre, su hijo Carlos III ha tomado posesión de la corona en una ceremonia transmitida en vivo, que se encarga de presentarlo como nuevo monarca ante su gente y ante los gobiernos alrededor del mundo.

Carlos, acompañado de su esposa Camila -quien ahora es reina consorte-, y de políticos como la ministra Liz Truss, aceptó de manera oficial su nuevo título real en el Palacio de St. James.
En su declaración, Carlos III menciona el gran y extenso legado que dejó la Reina Isabel II: “duración, dedicación y devoción” exclamó el nuevo rey. Dijo que apreciaba la manera en la que el país añoraba a la Reina Isabel, ya que entendía el gran impacto que dejó en todos sus años de mandato.
“Es un gran consuelo para mí el pésame expresado por tantos hacia mi hermana y mis hermanos y que todo este afecto y apoyo abrumadores sean extendidos a toda la familia en nuestra pérdida”. Se comprometió a seguir el “ejemplo inspirador” de la ya difunta Reina.