A pesar de los daños que ha sufrido la iglesia de la Inmaculada Concepción, parte del patrimonio histórico y cultural de la Delegación de La Pila, por la construcción de un particular que compró parte de la hacienda que se ubica a un costado de dicho centro religioso y donde actualmente se edifican departamentos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aprobó la reanudación de los trabajos, a pesar de que existe una denuncia formal por parte de la Arquidiócesis potosina.
Región Centro informó que desde hace meses Juan Pablo Alonso, empresario de transportes que da servicio a la zona industrial , adquirió parte de las caballerizas de la vieja hacienda de la demarcación que, colindan con la Iglesia y de inmediato inició el derrumbe de bardas, llegando a afectar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, pues con el uso del agua para los departamentos que construye, daño el interior del histórico inmueble.
Por ello, la arquidiócesis potosina entabló una demanda y los trabajos de construcción de los referidos departamentos se pararon un tiempo, ya con diversas afectaciones a la Iglesia, lo que significa años de historia a la basura por el interés de un particular que, hoy se sabe si es muy influyente y tiene buenos contactos pues el INAH volvió a dar el permiso para que siga construyendo sin importar las afectaciones al centro religioso en mención.
Al INAH no le importó el grave daño a la Iglesia, el cual se ha comprobado con fotografías y basta darse una vuelta por el lugar para corroborarlo y hoy, se sabe que, han dado su anuencia oficial para que los trabajos continúen, es decir que poco les importo el daño en mención y mucho menos hicieron caso las autoridades delegacionales encabezadas por Alejandra Méndez, quien al ni siquiera ser originaria de la demarcación, poco caso le puso al asunto.


