VILLA DE REYES. – Con una mezcla de identidad, educación ambiental y participación social, Villa de Reyes se prepara para celebrar una de sus tradiciones ecológicas más representativas: el 10º Festival del Águila Real, una iniciativa que ha logrado trascender las aulas para convertirse en un referente de conservación y convivencia comunitaria.
El director del Parque Nacional Gogorrón, Ángel Frías, informó que los trabajos organizativos ya están en marcha para este evento, que tendrá como sede principal la comunidad de Saucillo, cuna del festival. La celebración gira en torno al Día Nacional del Águila Real, que se conmemora el 13 de febrero, fecha que marca el momento central de las actividades.
Frías destacó que el festival involucra activamente a instituciones educativas de la localidad, como el preescolar, la primaria y la secundaria, fortaleciendo desde edades tempranas la conciencia ambiental. Recordó además que el año pasado se amplió el alcance del proyecto con la participación de la telesecundaria de Calderón, donde se realizó por primera vez el Festival de la Tortuga Casquito, especie protegida que habita en cuerpos de agua del municipio y que, al igual que el águila real, enfrenta riesgos para su conservación.
Más allá de ceremonias oficiales, el Festival del Águila Real apuesta por una experiencia vivencial, en la que niñas, niños y familias se integran en dinámicas educativas enfocadas en el respeto y cuidado del entorno natural.
El calendario de actividades iniciará el próximo 9 de febrero con la participación de la telesecundaria de Saucillo, bajo la coordinación del profesor Téllez, con honores a la bandera. Durante la semana se sumarán acciones del nivel preescolar y, el viernes 13 de febrero, la escuela primaria será sede de una jornada especial organizada por el profesor Tonatiuh.
El director del Parque Nacional Gogorrón subrayó que el crecimiento y consolidación del festival ha sido posible gracias al respaldo del Ayuntamiento de Villa de Reyes, la colaboración de distintas áreas municipales, asociaciones civiles, artistas locales y el apoyo constante de la industria papelera, lo que ha permitido fortalecer año con año esta celebración dedicada a la protección de la vida silvestre.














