El almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles reconoció que la institución enfrentó actos irregulares internos con transparencia y firmeza; asegura que la lucha contra la corrupción y la impunidad es un eje central de la institución
”El mal tuvo un fin determinante. En la Marina no encontró lugar ni abrigo”. Estas fueron palabras con las que el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, se refirió a los presuntos vínculos de altos mandos de la secretaría bajo su mando con una red de contrabando de combustibles o huachicol fiscal, durante su intervención en la ceremonia del desfile militar de este 16 de septiembre.
El funcionario destacó que la institución actuó con transparencia, presentando los actos irregulares ante la ley y ante la conciencia de la ciudadanía, evitando que se perpetuaran y afectaran al pueblo. Señaló que aceptar esta situación fue difícil, pero que el silencio hubiera sido imperdonable, y que erradicar cualquier irregularidad forma parte central de la lucha contra la corrupción y la impunidad dentro de la Armada.
“Fue mediante un ejercicio de sabiduría, sensatez, congruencia y humildad que pusimos ante la ley, ante la conciencia y el escrutinio de las y los mexicanos actos reprobables que no nos definen como institución, sino que podían enquistarse y quedarse para dañar a nuestro pueblo”, afirmó.El secretario enfatizó que estas medidas no representan un ataque a la institución, sino el cumplimiento de su deber histórico de proteger al pueblo y garantizar la legalidad. Reiteró que la Armada actúa con lealtad, patriotismo y compromiso hacia la ciudadanía, enfrentando cualquier desafío con coraje y valores institucionales que incluyen el deber y la integridad.














