ZARAGOZA. – La anunciada rehabilitación de la carretera interestatal 22, en el tramo que conecta a Santo Domingo con la cabecera municipal de Zaragoza, se ha convertido en un nuevo ejemplo de promesas que no terminan de materializarse.
Aunque hace más de tres meses se realizó el supuesto arranque de obra, los avances visibles han sido prácticamente nulos y la vialidad sigue en las mismas condiciones de deterioro.
Durante algunas semanas, hace casi mes y medio, vecinos y automovilistas observaron maquinaria pesada a un costado de la superficie de rodamiento, realizando labores preliminares como desmonte, nivelación y compactación del terreno.
Sin embargo, de manera repentina los trabajos se suspendieron y desde entonces no se ha vuelto a ver ni una sola máquina ni personal de la constructora en la zona.
Esta situación ha generado molestia entre los habitantes, quienes señalan que la obra fue anunciada desde hace más de un año y cuatro meses como un proyecto prioritario para mejorar la conectividad y la seguridad vial.
A pesar de ello, no se ha avanzado ni siquiera un tramo significativo, lo que alimenta la percepción de abandono y falta de seguimiento.
La ciudadanía ha comenzado a reclamar directamente a la alcaldesa, a quien acusan de no exigir a la empresa responsable que reactive y agilice los trabajos. Mientras tanto, la carretera continúa deteriorándose, afectando a quienes la utilizan diariamente y dejando en evidencia la falta de resultados concretos en una obra que fue ampliamente anunciada pero que, en los hechos, sigue en pausa.














