Villa de Reyes. – La intensa granizada que azotó diversas comunidades del municipio dejó al descubierto, una vez más, la falta de prevención y capacidad de respuesta efectiva por parte de las autoridades, luego de que más de 100 viviendas resultaran afectadas sin que existieran medidas anticipadas para mitigar los daños. Las localidades de Lagunita de Pardo, Pardo, La Boquilla, San Lorenzo y El Mirador fueron las más golpeadas por el fenómeno, donde el granizo alcanzó acumulaciones de hasta 40 centímetros en la carretera 37, evidenciando la magnitud del evento y la vulnerabilidad en la que se encuentran estas zonas ante condiciones climáticas extremas. Aunque el gobierno municipal activó un refugio temporal en el DIF y anunció la entrega de colchonetas y láminas, para muchos habitantes estas acciones llegan tarde y resultan insuficientes frente a las pérdidas materiales sufridas, principalmente por el colapso de techos y daños estructurales en viviendas. El discurso oficial que destaca recorridos y supervisión por parte del alcalde Ismael Hernández Martínez contrasta con la realidad de familias que, tras la tormenta, se quedaron sin un espacio seguro donde resguardarse, dependiendo de apoyos que no siempre llegan con la rapidez necesaria. Además, la necesidad de desplegar brigadas de salud tras el evento refleja la ausencia de estrategias preventivas en comunidades que recurrentemente enfrentan este tipo de fenómenos sin infraestructura adecuada para resistirlos. Para los afectados, la granizada no solo fue un fenómeno natural, sino una muestra clara de la falta de planeación y atención a zonas vulnerables, donde las respuestas institucionales continúan siendo reactivas y limitadas, mientras los daños se repiten cada temporada.


