ZARAGOZA. – Mientras persisten diversas necesidades en el municipio, el Ayuntamiento de Zaragoza volvió a apostar por lo festivo al celebrar la llegada de la primavera con el tradicional desfile por sus principales calles. Con música, disfraces y ambiente colorido, niñas, niños y jóvenes de distintas instituciones educativas participaron en el recorrido, llenando de vida una jornada que, como cada año, se convierte en vitrina para las autoridades. En el mensaje oficial se destacó la alegría, la creatividad y el “compromiso por construir un mejor Zaragoza”, aunque sin hacer referencia a problemáticas que continúan presentes en la demarcación. Si bien el evento transcurrió con buena participación y sin incidentes, para algunos sectores este tipo de celebraciones vuelve a reflejar la prioridad de la administración: mantener presencia pública a través de actos simbólicos, mientras otros temas de mayor impacto siguen sin avances claros. Aun así, el desfile dejó postales de entusiasmo entre los asistentes, confirmando que, más allá del discurso oficial, la respuesta ciudadana a estas actividades sigue siendo constante.


