La dimisión del director del campus y de la defensora de Derechos Universitarios no ha sido suficiente; afirman que las tomas de calles y campus persistirán hasta que las autoridades ofrezcan respuestas concretas.
Este martes, en las instalaciones del Patio Central Universitario, los estudiantes de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) han decidido mantener el paro de actividades, los bloqueos y la ocupación de instalaciones universitarias en demanda de justicia por una estudiante de la Facultad de Derecho, quien fue víctima de una agresión sexual en el campus por parte de tres compañeros y un individuo ajeno a la universidad.
Este movimiento estudiantil, que inició el lunes con manifestaciones en el Centro Histórico y en diversas facultades de la capital, ha recibido el apoyo de casi todos los campus de la región. Los jóvenes manifiestan que las acciones tomadas por las autoridades universitarias, como la renuncia del director de la Facultad de Derecho, Germán Pedroza Gaitán, y de la defensora de Derechos Universitarios, Magdalena Beatriz González Vega, no son suficientes para asegurar justicia ni para prevenir futuros incidentes similares.
Los estudiantes exigen principalmente la expulsión y sanción legal de los presuntos agresores, así como la implementación de medidas efectivas para prevenir y atender la violencia de género. También piden la destitución de representantes de la Federación Universitaria Potosina que están relacionados con el caso y la creación de mecanismos de protección claros para la comunidad universitaria.
A pesar de las interrupciones en el tráfico y la suspensión de clases, los manifestantes subrayan que sus protestas son pacíficas y que permanecerán en los planteles el tiempo que sea necesario. Aseguran que el cierre de calles y facultades es la única forma de visibilizar sus demandas ante la falta de respuestas contundentes de las autoridades.
La sociedad potosina ha mostrado su solidaridad y apoyo a los estudiantes, proporcionando alimentos, cobijas y agua en los centros de acopio establecidos en las facultades, especialmente en Derecho, desde donde se distribuyen suministros a otras áreas de la universidad. Asimismo, los estudiantes han organizado guardias nocturnas para resguardar las instalaciones y prevenir la intervención de actores externos que intenten politizar el movimiento.
Los alumnos afirman que la crisis ha puesto de manifiesto la carencia de protocolos efectivos para la atención a víctimas y la falta de una perspectiva de género en la universidad. Por ello, exigen capacitaciones obligatorias para docentes y estudiantes, así como una revisión exhaustiva de las políticas de seguridad institucionales.
Las tomas y bloqueos se mantendrán de manera indefinida hasta que la UASLP y las autoridades civiles demuestren avances concretos en las investigaciones y atiendan las demandas del movimiento, que busca asegurar que la máxima casa de estudios se convierta nuevamente en un espacio seguro para toda su comunidad.
















