El Brann SK noruego que milita en la máxima categoría del fútbol de aquel país nórdico, despidió a dos de sus futbolistas que fueron sorprendidos, junto a otros jugadores, celebrando una orgía sexual en las instalaciones del Estadio el pasado 10 de agosto.
En total son 12 los futbolistas implicados en el escándalo, que fue captado por las cámaras de seguridad del estadio. La investigación se puso en marcha después de que una de las siete participantes femeninas acusara a uno de los jugadores, de abuso sexual, acusaciones que el futbolista niega.
Se deduce que los 12 implicados se reunieron para cenar y posteriormente regresaron al estadio con siete mujeres para celebrar la orgía, tal como reflejan las imágenes captadas en diversos puntos de las instalaciones, incluido el vestuario.
“Estamos trabajando para llegar al fondo de la cuestión”, aseguró el Brann a través de un comunicado oficial. Este hecho, según la entidad, constituye “una seria falta en la confianza que teníamos en 12 de nuestros jugadores”, que vulneraron “varias reglas, normas generales, restricciones por el COVID-19 y la confianza que tenemos en todos nuestros trabajadores”.
El club calificó de “inaceptable” lo sucedido: “Es un delito y no queremos tener nada que ver en todo esto, aseguró la directora general del club, Vibeke Johannesen.
Se da la circunstancia de que el pasado mes de marzo el Brann pidió disculpas públicamente después de que en una videoentrevista realizada con su jugador Vegard Forren en el canal Norwegian TV2 apareciera de fondo, colgada en la pared de un despacho del club, una camiseta con un mensaje misógino.
La prenda en cuestión lucía esta leyenda: ‘El fútbol femenino ¿qué es? No es ni fútbol ni es femenino’. Ello obligó a la citada Vibeke Johannesen a salir también al paso de los hechos para asegurar que lo sucedido era “increíblemente vergonzoso.













