La mandataria explicó punto por punto los temas sobre la mesa y reconoció que hay avances concretos, aunque aún sin documento firmado
En su conferencia mañanera de este martes 24 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum desglosó los ejes de la negociación para la revisión del T-MEC, que ya arrancó semanas antes de lo previsto.
Del lado estadounidense, el planteamiento central es el fortalecimiento de las reglas de origen: que si se fabrica una autoparte dentro del bloque, la mayoría de sus componentes también se produzca en México, Estados Unidos o Canadá. Menos Asia, más Norteamérica.
El punto donde sí se ha avanzado
Sheinbaum fue específica: el tema donde hay avances más concretos es el del descuento a las autopartes fabricadas en territorio estadounidense. Las armadoras instaladas en México habían señalado que ese cálculo les estaba generando problemas operativos. Ebrard llevó el punto a la mesa y, dijo la presidenta, ahí es donde la negociación ha dado resultados más visibles.

El contexto que hace urgente esta negociación
La revisión del T-MEC ocurre en uno de los momentos de mayor tensión comercial entre México y Estados Unidos en décadas. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, los aranceles, las amenazas y la presión sobre la relación bilateral han sido constantes. En ese clima, que las conversaciones técnicas hayan arrancado meses antes de lo esperado es, como señaló el secretario Marcelo Ebrard, una señal en sí misma: si Washington no quisiera renovar el tratado, simplemente no se sentaría a negociar.
Para México, renovar el T-MEC no es opcional: es la garantía de que ningún país del mundo tendrá mejores condiciones para exportar al mercado estadounidense. La negociación avanza. El documento, todavía no llega.
Ebrard lo confirma: las conversaciones ya comenzaron
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó que la semana pasada se celebró la primera ronda de conversaciones técnicas con Estados Unidos para la revisión del T-MEC, adelantándose al calendario que se tenía previsto. Para Ebrard, el simple hecho de que Washington se siente a negociar ya es una señal: “Si no quisieran renovar el tratado, ¿para qué hacemos conversaciones?”
Los tres puntos que están sobre la mesa: La negociación no es una caja negra. Los planteamientos ya son públicos y hay tres ejes centrales:
El tercero: el descuento a las autopartes fabricadas en EU. Este es quizás el punto más técnico pero de mayor impacto inmediato para la industria.
El primero: fortalecimiento de las reglas de origen. Estados Unidos exige que si se fabrica una autoparte, la mayoría de sus componentes se produzca dentro del bloque —México, Estados Unidos o Canadá—. Es decir, menos componentes asiáticos, más manufactura norteamericana. Este es uno de los puntos de mayor interés para Washington.
El segundo: eliminación de aranceles. México lleva a la mesa la petición de que se bajen —o eliminen— los aranceles que hoy pesan sobre sectores clave como el automotriz, el acero y el aluminio. Hay avances en esta dirección, aunque todavía no se han concretado en un documento formal.















