Por: Mario Candia
La peor persona del mundo
Con profunda tristeza he leído hace unos días que varios potosinos liderados por una ex candidata a la alcaldía han creado un grupo político que se autodenomina de ultraderecha. Con esto me queda claro que en este México actual, todas las luchas; por la dignidad, por la igualdad, por el respeto, por la inclusión, todas, son luchas permanentes. Todo lo ganado debe defenderse todos los días y no bajar la guardia. Este anuncio hace algunos años hubiera generado no solo preocupación sino miedo, hace décadas todas las luchas de reivindicación de derechos eran en el underground político, pero hoy, todas aquellas minorías como las denominaban, están al frente de la agenda pública, una de las grandes victorias tras muchos años de lucha ha sido la visibilidad, hoy hay condiciones para enfrentar y confrontar al fanatismo retrograda. Lo curioso es que históricamente este tipo de fuerzas políticas devenían del patriarcado, esa anacrónica visión del mundo que durante siglos minimizó, subestimó, menospreció y humilló todo lo que no podían entender, principalmente a la mujer. Irónico pero es ahora una mujer la que lidera al menos en San Luis, a lo que pretende ser una fuerza política de ultraderecha.
En contraste, el cine en un permanente proceso de transformación nos ofrece nuevas visiones del mundo y la mirada femenina está más presente que nunca en ellas. Sin duda, la noticia de la nominación de Tatiana Huezo en la categoría de dirección sobresaliente-primer largometraje en los Director Guild Awards, por su segundo largometraje Noche de Fuego (Huezo, 2021) es estimulante. Esta cinta es un retrato de la violencia y su carga simbólica en la sociedad mexicana, en ella nos muestra con un profundo dolor las ausencias que provoca la migración y como en la sierra las madres visten a sus hijas como niños para evitar ser tomadas por los grupos del narcotráfico, Huezo construyó personajes reales y creó una atmosfera inquietante que hacen de la película una verdadera experiencia inmersiva.
Y hablando de ese cine que nos ayuda a entender las nuevas realidades, desde Noruega llega La peor persona del mundo –Verdens verste menneske- (Trier, 2021), una película hipnótica que nos muestra a Julia y con ella a toda una generación de mujeres dispuestas a tomar las riendas de su vida, sin ataduras, sin contemplaciones, sin prejuicios, sin condiciones, mujeres libres, con la emoción de vivir y disfrutar el aquí y ahora. Renate Reinsve quién interpreta a Julia la protagonista ganó por esta película como mejor actriz en la más reciente edición del Festival de Cannes, Trier nos muestra a una mujer decepcionada que en algunas ocasiones se siente la peor persona del mundo, una mujer que ha decidido no ser complaciente ni con su familia, ni con sus parejas y mucho menos pretende sacrificar o comprometer su libertad por amor. La película es una experiencia extraordinaria, nunca baja el ritmo y logra que el espectador sea empático con Julia. De lo mejor que he visto en estos años de pandemia.


