Dicen que a veces lo mejor es reír, cuando llorar no se puede, luego de la debacle del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en las pasadas elecciones parta la Presidencia Municipal, donde fue más de dos a uno el resultado, contra el adversario político, Emmanuel Govea, del Partido Acción Nacional, salió, a través de un mensaje publicado en el muro del PRI, que siguen “más fuertes que nunca”, pero el punto es que en las urnas no se vio reflejado.
No se trata de hacer leña del árbol caído, sino simplemente de ser prácticos, las cosas se han hecho mal, se ha abusado de la tolerancia, de la paciencia de la gente y eso tendría, como lo tuvo, un costo político muy fuerte, ahora ya no valieron amenazas ni obsequios, entrega de materiales, ni nada de eso, tampoco los bailongos con los que amenizaban los eventos, ahora tocó pagar la factura.
El hartazgo de la gente es más que evidente. Cosa muy contraria, si en verdad se hubiese tratado de hacer bien las cosas desde un principio, dejar de lado la megalomanía. Algo como hizo en su campaña “El Piloto”, el joven que ganó las elecciones en Zaragoza, donde nadie daba un cacahuate por él, hizo una campaña sin recursos, solo que la gran diferencia fue que sí habló a la gente con el corazón en la mano, no les organizó los grandes bailongos que las familias que se han pasado el poder trienio tras trienio les ofrecieron al inicio y en los cierres de campaña, anduvo casa por casa, recorría a pie y a veces en su viejo auto iba a las comunidades, para llevarles su mensaje político, con una vieja bocina portátil que ponía sobre el toldo del auto, eso fue todo lo que uso en la campaña, ni muros pintados, tampoco lonetas plastificadas, mucho menos cachuchas y playeras, tampoco despensas ni dinero.
El resultado fue que de la noche a la mañana, el pueblo se unió en torno a él y ahora es el Presidente Municipal Electo, él solo acabó con el cacicazgo de unas cuantas familias que se pasaban el poder. Eso demuestra el hartazgo de la gente con respecto a los partidos políticos, al menos en Zaragoza.
Lo impresionante fue; “La Marcha del Triunfo”, la gente, sin ninguna convocatoria, salió a las calles a manifestar su júbilo, su apoyo Emmanuel Díaz Loredo. No sabe duda, sorprendió a propios y extraños, inclusive él se dijo sorprendido. Eso es lo que algunos políticos de este municipio de Santa María del Río, debieron tomar en cuenta. Ahora solo queda la etapa de cicatrización y esperar hasta 2024 para ver si aún les queda algo de clientela de votantes, a ver si logran recuperar el tiempo perdido.
Ahora, ya pasadas elecciones, cuando ya los tiempos políticos pasaron, sería bueno reflexionar, tienen más de tres meses para la unidad, se requiere del concurso de todas y todos los sanmarienses para reencausar el proyecto que debe prevalecer por encima de intereses o egos; el bienestar y progreso de Santa María del Río. Procurar el bienestar de la gente, la protección a la población, a los comerciantes.
Les vendieron la idea que con la instalación de una mini bodega Aurrera ya estaban a un paso de estar en el primer mundo, cuando es todo lo contrario, creen que es la panacea porque se van a crear más empleos, sí, se van a crear unos diez empleos de planta, pero los sueldos no son nada atractivos, el dinero, producto de las ventas de la mercancía que ahí se va a comercializar, no se va a quedar en Santa María para crear riqueza, ni siquiera se queda en el estado, se va a México, muchos creyeron sería construida una plaza tipo Sendero, nada más alejado de la realidad. Ya inició actividades, los comerciantes que temen por la caída de sus ventas deben estar tranquilos, no va a pasar ninguna catástrofe.













