ZARAGOZA. – La alcaldesa Amada Zavala volvió a recurrir a la fórmula que ha marcado su gestión: la política del regalo aislado, presentada como si se tratara de un gran logro de gobierno. Esta vez, presumió en redes sociales la entrega de un refrigerador a una vecina, a quien aseguró haberle prometido el electrodoméstico desde hace tiempo.
“Personalmente le entregué su refrigerador a doña Lorenza, sé cuánto lo anhelaba, pues ya está listo para estrenarlo”, publicó la edil, acompañando sus palabras con la fotografía del momento.
Sin embargo, la publicación no tardó en volverse motivo de críticas. Usuarios le recordaron que las promesas de campaña fueron muchas más que un refrigerador, y que mientras en Zaragoza la ausencia de obras y servicios es una constante, la alcaldesa busca exhibir pequeños favores como si fueran políticas públicas de gran impacto.
Las reacciones irónicas no se hicieron esperar: algunos ciudadanos pidieron que también se les entregue un refrigerador, una estufa o cualquier otro electrodoméstico, si esa es la forma en que la presidenta municipal piensa “cumplir” con los compromisos adquiridos.
En un municipio con serias carencias de infraestructura, seguridad y servicios básicos, el gesto de la edil quedó retratado como un acto más de populismo digital que de verdadera gestión pública. Porque en Zaragoza, al parecer, el desarrollo se mide en refrigeradores.















