El Senado de la República aprobó la reforma constitucional que transfiere el control de la Guardia Nacional (GN) a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con 86 votos a favor y 42 en contra. La votación contó con el apoyo del senador panista Miguel Ángel Yunes Márquez, lo que permitió a Morena y sus aliados alcanzar la mayoría calificada necesaria.
Durante una sesión que se prolongó por más de ocho horas, se avaló una modificación a varios artículos de la Constitución que otorga a la GN la facultad de investigar delitos, bajo la supervisión del Ministerio Público. La reforma define a la Guardia Nacional como una fuerza de seguridad pública, integrada por personal militar con formación policial, y bajo la autoridad de la Sedena.
La oposición criticó duramente la medida. Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, calificó la reforma como la consolidación de la militarización del país, mientras que Ricardo Anaya, del PAN, señaló que la militarización no ha reducido la violencia, destacando que, a pesar de la creación de la GN, los homicidios han aumentado significativamente en los últimos sexenios.
Por su parte, senadores de Morena defendieron la reforma, argumentando que no afecta los derechos ciudadanos. Citlalli Hernández afirmó que la medida no vulnera garantías individuales, mientras que Omar García Harfuch señaló que la GN sigue modelos internacionales exitosos de seguridad pública, como los Carabineros de Chile y la Gendarmería de Francia.
La discusión sobre la militarización de la seguridad pública sigue siendo un tema divisivo en el país, con voces a favor y en contra dentro y fuera del Senado.