En una operación sin precedentes, autoridades federales y estatales realizaron simultáneamente dos decomisos masivos de combustible robado en el municipio de Ramos Arizpe y en Saltillo, Coahuila. Se aseguraron 129 carrotanques con un total de 15 millones 480 mil litros de hidrocarburo, marcando el mayor golpe al huachicol durante el actual sexenio.
En Ramos Arizpe se encontraron 33 carrotanques varados junto a una vía férrea, cargados con tres millones 960 mil litros sin documentación legal. Minutos después, en Saltillo se hallaron otros 96 tanques con 11 millones 520 mil litros, además de tractocamiones y tomas clandestinas conectadas a la red ferroviaria.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, calificó la operación como “el aseguramiento más grande de combustible ilícito en lo que va de la presente administración” y destacó la coordinación efectiva entre la SSPC, Guardia Nacional, Sedena, Semar, FGR, autoridades estatales y Pemex. No se reportaron detenciones; el caso ya fue turnado al Ministerio Público para iniciar las investigaciones pertinentes.
Este decomiso se enmarca en una campaña intensificada contra el huachicol: solo en los últimos días se confiscaron más de 4 millones de litros adicionales en Tabasco, y meses atrás se incautaron cargamentos de la misma magnitud en Tambico, Baja California y Puebla. En lo que va del sexenio, se estima que se han recuperado cerca de 47 millones de litros, revelando los estragos económicos del robo de hidrocarburos, con pérdidas a Pemex que superan los 20 millones de pesos en 2024.















