Con la celebración del Miércoles de Ceniza, dio inicio la Cuaresma en San Luis Potosí, un periodo de reflexión y preparación para la Pascua. Iglesias de toda la ciudad recibieron a fieles que acudieron a la imposición de ceniza, una práctica que simboliza humildad y arrepentimiento.
El arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arispe encabezó la ceremonia en la Catedral Metropolitana, donde recordó que la Cuaresma es un tiempo de renovación espiritual. Durante la jornada, sacerdotes marcaron la frente de los asistentes con una cruz de ceniza mientras pronunciaban frases que aluden a la fragilidad de la vida y la necesidad de conversión.
La ceniza utilizada proviene de la quema de palmas benditas del año anterior, un elemento cargado de simbolismo que recuerda a los creyentes su llamado a la humildad. A lo largo de los 40 días de Cuaresma, la Iglesia enfatiza tres prácticas fundamentales: la oración, el ayuno y la limosna, que buscan fortalecer la fe y la relación con Dios.
Este periodo es visto por muchos como una oportunidad para el cambio personal y la reconciliación, alejándose de actitudes que los separan de su fe. Más allá del acto ritual, el Miércoles de Ceniza marca el inicio de un camino de introspección que culminará con la conmemoración de la muerte y resurrección de Cristo.














