El valemadrismo del Delegado Municipal
La entidad vuelve al semáforo naranja a partir de este lunes 15 de febrero hasta el día 28 después de tres semanas en que se mantuviera en color rojo, aunque para nuestras inútiles e irresponsables autoridades delegacionales (además de daltónicas porque siempre han visto los diferentes colores del semáforo en verde), esto no les importe. La actividad comercial que es la que más se ha visto afectada con esta pandemia, ha tenido que ser restringida en algunos casos que se consideran no esenciales. Los comerciantes establecidos de esta Delegación quisieron dar una muestra de responsabilidad ante la emergencia sanitaria al hacer caso a las indicaciones de cerrar sus negocios a las seis de la tarde, sin embargo al darse cuenta de la irresponsabilidad del encargado de comercio y del Delegado Municipal Pedro Pablo Cepeda Sierra, al ser ellos omisos a estas indicaciones y dejar trabajar los tianguis que se instalan los días sábado y domingo en la plaza principal, algunos volvieron a sus horarios habituales.
Parece mentira, pero, no es poca la gen te que desgraciadamente continúa comportándose de la manera más irresponsable. Más en los tianguis en donde por la concentración de gente y los puntos de afluencia se vuelven incontrolables en los espacios abiertos, lo que es una muestra de valemadrismo extremo. Sin cubrebocas y sin guardar la obligada sana distancia.
Lo más grave no es que sólo se contagien, sino que, sin saber ya porten el virus y sigan contagiando hasta saturar y desbordar la emergencia. No es posible, aunque sería deseable, que la autoridad obligara a los renuentes a someterse a lo que todos estamos sometidos. A CUIDARNOS. A CUMPLIR CON LAS MEDIDAS ESTABLECIDAS. NI MÁS, PERO TAMPOCO MENOS.
Los que preguntan quién ha visto un muerto por el Covid19, si no es médico o enfermera en hospitales, arriesgando la vida y salvando muchas, NADIE. No es posible el drama que hay en cada caso, en donde un paciente que pierde la vida, ni siquiera es despedido por sus seres queridos, ni siquiera velarlo. Menos verlo por ser un foco peligrosísimo de infección. Van en bolsas especiales y ataúdes sellados. Van a la fosa sin nadie cerca que no sean los trabajadores de los servicios fúnebres. Van al horno crematorio para que sus cenizas sean puestas en urnas selladas.
No hay ni siquiera para los valemadristas una pálida idea de lo que se está viviendo. Pero, en fin, regresamos al semáforo naranja que como las aguas del chavo del ocho parece seguir estando en rojo. En próximos días iniciarán las campañas políticas y veremos el desfile de individuos tratando de convencer a la ciudadanía para que voten por ellos. Los que eran de un color ahora son de otro y viceversa sin pudor alguno, al fin políticos. Gente que le vale madre la ciudadanía mientras ellos se puedan acomodar con un hueso.
El caso del Delegado de La Pila que abiertamente apoyó a Xavier Nava, quien perdió en la elección interna del Partido Acción Nacional y encaprichado quiere ahora el registro de MORENA, no sin antes haber exigido al albiazul ser su candidato al municipio de la capi tal nuevamente. Pues resulta que este Delegado firmó junto con otros “no tables” panistas un escrito exigiendo a su líder nacional que no cumpliera un convenio en dónde esa candidatura le tocaba al PRI. Acostumbrado a faltar a su palabra. A traicionar con tal de obtener beneficios personales, no le importa violar acuerdos como su compadre en el Ejido, a ver qué hacen ahora que Nava se vaya con la Morena.


