Tal y, como se esperaba, la semana pasada, a mediados, se dio el acercamiento entre las autoridades en funciones y las que van entrar, esto es, en cumplimiento a la ley, o sea, dicho de otra manera, la presentación de los equipos de entrega-recepción, de no haber sucedido debería hacerse mañana, pues es el tiempo límite que señala la ley, de acuerdo a un comunicado enviado por la Auditoría Superior del Estado, para que se cumpla con ese trámite legal, en caso contrario se procedería a la aplicación de sanciones, que no solo serían administrativas, sino también legales, según sea el caso.
Hasta media semana, apenas se tenía conocimiento de cuatro municipios que ya habían iniciado la entrega recepción de un total de 58 administraciones municipales, lo cual deja muy mal parados a los alcaldes que se resisten a cumplir con una obligación legal, no existe justificación alguna para aferrarse a cumplir con una obligación, aparte que es moral, también es legal.
El trabajo de los equipos de entrega recepción no afecta en lo más mínimo al desarrollo de la atención a la ciudadanía en los diferentes departamentos o direcciones, no se puede apelar a desconocimiento del proceso, porque hasta a los más ignorantes se les brinda asesoría, para cuando llegue el momento de la transición.
En la capital del estado, las autoridades de salud, así como el propio Gobierno del estado, se encuentran preocupados, como lo están las autoridades a nivel federal, por el rebrote del COVID-19, principalmente por la cepa Delta, pues de casi una treintena de variantes del virus, esa parecer ser la más peligrosa de todas, es más fácil el contagio y presenta algunas novedades, prensilmente que es asintomática, es decir, el paciente puede o no presentar síntomas, hasta que ya va más avanzado el mal, otro punto igual peligroso, el contagio se puede dar por aspirar, también ha expresado su preocupación que si los casos de contagio siguen a la alza, como hasta ahora están, entonces no sería nada raro que regresarnos al semáforo rojo.
Ya se podrán imaginar; regresar a semáforo rojo en plena Feria Regional de Tierra Nueva, con los bailes y la concentración masiva de personas, algo que precisamente en la capital potosina se pide se eviten. Otros municipios, como Santa María del Río dicen que no hay feria, pero si hay bailes, juegos mecánicos y puestos, lo que les valió un “jalón de orejas” por parte de las autoridades sanitarias. Cualquier persona tiene derecho a creer o no creer en la existencia del virus y divertirse, pero a lo que no tiene derecho es a ser un potencial inicio de una cadena de contagio.
Por ahí se comenta que el equipo de la nueva administración municipal iniciará con una auditoría a la administración saliente, para no cargar con culpas, en caso que las hubiese, de otras, así las cosas, van a buscar que las cosas se hagan de la mejor manera, no se trata de revanchismo político, sino de transparentar en qué condiciones se recibe la presidencia y, de encontrar irregularidades, presentar las denuncias correspondientes en contra de quien o quienes resulten responsables, esto es simplemente por principio de salud, tal y como se debe hacer en una administración entrante y saliente, como en este caso, para que la ciudadanía esté enterada y evitar así la desinformación y los rumores no tengan eco.
Finalmente les comentaremos que, en la mayoría de los municipios, en atención a la circular enviada por la COEPRIS, anunciaron la cancelación de ferias y eventos y fiestas patronales, también se anuncian más restricciones, entre ellas la “Ley Seca” varios días de la semana, la verdad es que la actual situación es muy complicada solo con el concurso de todos se podrá salir adelante. A última hora se dio para atrás a la declaratoria de semáforo rojo que iniciaría precisamente hoy.













