La Administración Federal de Aviación (FAA), de Estados Unidos, indicó este jueves -2 de septiembre- que Virgin Galactic, la empresa que ofrece vuelos espaciales suborbitales tripulados, no podrá realizar ningún otro lanzamiento mientras se investiga el motivo por el que el aparato que transportó al fundador de la compañía, Richard Branson, el 11 de julio, se desvió de su trayectoria planificada. Incluso el viaje pudo haber acabado en tragedia.
El vehículo en el que viajaron Branson y otros tres pasajeros y dos pilotos, el VSS Unity, fue elevado a una altura de 15.000 metros por un doble y enorme avión de transporte llamado WhiteKnightTwo. En ese momento, el avión espacial se separó de la ‘nave nodriza’, encendiendo sus motores de cohete y elevando la sonda hasta los 86 kilómetros sobre la superficie terrestre, donde la tripulación experimentó cuatro minutos de ingravidez antes de que la nave planeara sin motor hasta aterrizar en el desierto.

Según el informe de The New Yorker, un minuto después de separarse del WhiteKnightTwo, ellos vieron un indicador luminoso amarillo que alertaba de que la nave se estaba desviando de su rumbo. «La luz era una advertencia para los pilotos de que su trayectoria de vuelo era demasiado superficial y el morro de la nave estaba desviado», afirma en su artículo el periodista Nicholas Schmidle. Es decir, que el morro del avión no estaba lo suficientemente inclinado en la vertical. «Si no lo arreglaban, se arriesgaban a un peligroso aterrizaje de emergencia en el desierto durante su descenso», continúa.
Pero el drama no terminó ahí. Apoyado en los testimonios de ocho trabajadores de Virgin Galactic, el autor afirma que después apareció otra luz de advertencia, en este caso de color rojo (mayor gravedad) que indicaba que estaban fuera de la trayectoria en forma de cono del VSS Unity que le permitiría descender y aterrizar con seguridad. Además, la nave se desvió de su autorización de Control de Tráfico Aéreo (es decir, de la ruta del espacio aéreo sobre la que informaron a las autoridades competentes) durante un minuto y 42 segundos. Desde Virgin Galactic han confirmado a ‘The New Yorker’ que «una investigación está en curso» y admiten que su nave se salió de la zona señalada, si bien se ha ofrecido poca información adicional.
Según múltiples expertos afirman para el medio estadounidense, lo más seguro habría sido abortar la misión, apagar los motores del avión y volver a tierra antes de alcanzar la altitud máxima planificada. Sin embargo, el plan continuó según lo previsto, y gracias a la pericia de los pilotos se pudo subsanar la trayectoria y firmar el final feliz que, afortunadamente, todo el planeta pudo seguir.













