Marcelo Ebrard señala que el acero y el aluminio siguen siendo los principales puntos de fricción con la administración de Donald Trump
México mantiene un avance del 90 por ciento en las negociaciones comerciales con el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, a pocos días de que concluya el plazo de 90 días establecido por Washington para eliminar barreras al comercio, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
“Prácticamente de los elementos que estamos conversando, previos a la revisión del tratado, tenemos un avance alrededor del 90 por ciento”, declaró Ebrard tras comparecer ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara de Diputados. “Está en ese 10 por ciento que me falta la respuesta de Estados Unidos el tema del acero y el aluminio”, puntualizó.
ACERO Y ALUMINIO, LOS TEMAS MÁS SENSIBLES
El funcionario reconoció que el sector siderúrgico es el punto de mayor fricción con Estados Unidos, luego de que la Casa Blanca mantuviera aranceles de hasta 50 por ciento sobre productos de acero y aluminio.
“Con el sector de acero y aluminio es uno de los sectores que más frecuentemente nos reunimos… Ya les presentamos diferentes alternativas”, explicó. “Esperamos pronto tener una respuesta de cuál de las diferentes opciones van a tomar.”
Ebrard precisó que México ha revisado más de mil molinos registrados en el país y suspendió aquellos que no cumplían con los estándares, como parte de un esfuerzo conjunto con las autoridades estadounidenses para garantizar la trazabilidad en la cadena siderúrgica.
NEGOCIACIONES EN MARCO DEL T-MEC
El avance ocurre en el contexto del ultimátum de 90 días anunciado por el presidente Donald Trump en julio, quien exigió a México eliminar “barreras injustas” al comercio o enfrentar nuevos aranceles de hasta 30 por ciento.
Durante este periodo, ambos gobiernos han sostenido múltiples rondas de negociación en Washington. Ebrard afirmó que México ha presentado “una serie de medidas de equilibrio” para asegurar que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para 2026, se realice “sin irritantes mayores”.
“Nuestro objetivo es que cuando inicie la revisión del tratado ya no estén en la mesa los temas más conflictivos”, subrayó.
SIN RIESGO PARA EL MARCO TRILATERAL
El titular de Economía descartó que exista peligro de que Estados Unidos impulse acuerdos bilaterales que rompan el marco trilateral del T-MEC.
“Todas las señales procesales y políticas apuntan a que el tratado va a seguir ese camino trilateral”, aseguró. “No espero cambios sustanciales en sus contenidos principales; sería contrario a lo que conviene a los tres países.”
Finalmente, Ebrard destacó que, a diferencia del panorama de inicios de año —cuando Trump amenazó con imponer aranceles de 25 por ciento a todas las importaciones mexicanas—, actualmente existe “un diálogo constante y una ruta compartida con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y con Canadá”.
“Hoy estamos en un proceso de consulta trilateral, concertado con los tres países”, concluyó.















