SANTA MARÍA DEL RÍO. – Un trágico accidente ocurrido la mañana de este lunes en la conocida Curva de La Nariz del Diablo, en el kilómetro 153 de la carretera 57, tramo Querétaro–San Luis Potosí, cobró la vida de un trailero que perdió el control de su unidad y volcó de manera aparatosa. El percance sucedió la noche de este lunes.
El percance se registró a la altura del municipio de Santa María del Río, en uno de los tramos más peligrosos y con mayor registro de siniestralidad de esta transitada vía federal.
Según los primeros reportes, el conductor viajaba con dirección a San Luis Potosí cuando, por razones aún no esclarecidas, la pesada unidad se salió del camino y terminó volcada sobre la carpeta asfáltica, bloqueando parte de la circulación.
Automovilistas que transitaban por el lugar alertaron de inmediato a los cuerpos de emergencia, quienes acudieron en cuestión de minutos.
Paramédicos y elementos de rescate confirmaron que el trailero había quedado atrapado entre los fierros retorcidos y ya no presentaba signos vitales, por lo que nada pudieron hacer para salvarle la vida.
Agentes de la Guardia Nacional División Caminos, así como personal de la Fiscalía, arribaron para tomar conocimiento del hecho y coordinar las maniobras de abanderamiento, con el fin de evitar más incidentes en este punto de alto riesgo.
La circulación se vio severamente afectada mientras se realizaban las labores de peritaje y el retiro de la unidad siniestrada.
La llamada Curva de La Nariz del Diablo es un tramo carretero que ha cobrado gran notoriedad debido a los múltiples accidentes registrados en los últimos años, muchos de ellos con consecuencias fatales.
Transportistas y automovilistas han señalado en repetidas ocasiones la necesidad de mayores medidas de seguridad vial en la zona, ya que se trata de una curva cerrada en pendiente, donde las maniobras se vuelven especialmente peligrosas para los vehículos de carga pesada.
El cuerpo del trailero fue levantado por personal del Servicio Médico Legal y trasladado al anfiteatro para la necropsia de ley, mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes que permitan esclarecer si el accidente fue derivado de exceso de velocidad, una falla mecánica o las condiciones del camino.















