Tres días después de que Nicolás Maduro amenazara a quienes denuncian fraude electoral, opositores se manifestaron en diversas ciudades de Venezuela y el mundo, incluyendo CDMX, Panamá, Madrid, Bogotá, Miami, Buenos Aires, Sídney y Bruselas. En Caracas, la protesta fue encabezada por la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien había revelado el jueves que estaba escondida y temía por su vida.
En su discurso, Machado afirmó: “Así como nos tomó mucho tiempo lograr la victoria electoral, ahora viene una etapa que vivimos día a día, pero nunca hemos estado tan fuertes como hoy, nunca, nunca”. Edmundo González, quien le disputa el triunfo a Maduro, no estuvo presente en la concentración, lo que resaltó la presencia de Machado como la figura central de la protesta.
El presidente Maduro insistió en que hay un plan de golpe de Estado en su contra y advirtió que no aceptará “que se pretenda usurpar nuevamente la presidencia”, aludiendo al opositor Juan Guaidó, quien en 2019 se proclamó presidente de Venezuela con el reconocimiento de varios países y que hoy se encuentra exiliado en Estados Unidos.
María Corina Machado abandonó la clandestinidad y recorrió un sector del este de Caracas junto a miles de personas, protestando contra los resultados electorales en el país. Mientras tanto, caravanas de seguidores del gobierno en motocicletas transitaban en apoyo a Maduro, demostrando la polarización política en Venezuela.
El Consejo Nacional Electoral de Venezuela, considerado por los críticos como partidario del oficialismo, ratificó el viernes la proclamación de Nicolás Maduro como ganador de la votación, con un 51% de los votos frente al 46% obtenido por Edmundo González. Esta ratificación ha sido uno de los principales motivos de las protestas opositoras.
Durante la manifestación, Machado reiteró su mensaje de resistencia: “Así como nos tomó mucho tiempo lograr la victoria electoral, ahora viene una etapa que vivimos día a día, pero nunca hemos estado tan fuertes como hoy, nunca, nunca”. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los partidarios presentes.
Machado también publicó un artículo de opinión en The Wall Street Journal el jueves, donde afirmó estar escondida y temer por su vida. Su regreso a las calles de Caracas fue visto como un acto de valentía y determinación por sus seguidores, quienes la aclamaron y ondearon banderas venezolanas en señal de apoyo.
Entre los manifestantes, Yamilet Rondón, un ama de casa de 42 años, expresó su felicidad por estar con Machado: “Estoy feliz porque estoy aquí con María Corina, apoyando a Venezuela para que pueda salir de esta terrible injusticia”. Sus palabras reflejan el sentimiento de muchos venezolanos que buscan un cambio en el liderazgo del país.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) instó a que las marchas transcurrieran en paz y sin mensajes de odio, en medio de una creciente tensión vinculada a los resultados electorales impugnados. “Que cada venezolano, venezolana, que se exprese hoy en la calle encuentre solamente un eco de paz, una paz que refleje el espíritu de la convivencia democrática”, declaró la OEA.
Machado afirmó que no renunciará al derecho a la protesta pacífica y rechazó cualquier “chantaje” que iguale a víctimas con victimarios. “Nosotros no tenemos armas de fuego, es el régimen que las usa contra la población. Protestar cívica y pacíficamente no es violencia”, dijo, subrayando el carácter pacífico de las manifestaciones opositoras.
Ausente en el mitin multitudinario de Machado, Edmundo González afirmó en X: “Los venezolanos expresaron claramente su voluntad el 28 de julio con nuestro triunfo electoral. Hoy Venezuela unida salió, sin miedo, en paz y en familia, a exigir que se respete su decisión en las urnas. Lograremos que su decisión sea respetada”. Las manifestaciones también se extendieron a otras ciudades como Valencia, Maracaibo y San Cristóbal, demostrando la amplitud del descontento popular.













