En San Luis Potosí, trabajadores del sector salud, incluidos del IMSS y del ISSSTE, se enfrentan a una serie de problemas que han llevado a manifestaciones y preocupaciones. La retención de salarios, así como la asignación irregular de plazas, ha generado malestar entre el personal sanitario en la región.
Estas problemáticas han surgido luego de que en la Ciudad de México se iniciaran protestas por la falta de cumplimiento de promesas laborales durante la transición al IMSS-Bienestar. Los empleados, quienes prefieren mantener el anonimato por temor a represalias, denuncian que se les están reteniendo sus pagos, especialmente aquellos que han interpuesto amparos debido a discriminación sufrida durante la pandemia de COVID-19.
Además de la retención de salarios, los trabajadores también señalan la asignación arbitraria de plazas de base, que se realiza sin seguir criterios escalafonarios, lo que ha dejado desprotegidos a muchos empleados que han dedicado años de servicio al ISSSTE.
Estas irregularidades no solo afectan la estabilidad laboral de los trabajadores, sino también la calidad de la atención médica que se brinda a la población. La falta de una distribución equitativa de plazas y la retención injustificada de salarios socavan la confianza en las instituciones de salud y obstaculizan la capacidad del sistema para responder de manera efectiva a las necesidades de la comunidad.















