El Senado de la República aprobó en lo general la reforma al Poder Judicial con 86 votos a favor y 41 en contra, después de una sesión que tuvo que trasladarse a una sede alterna. La reforma, respaldada por Morena, el PT y el PVEM, permitirá que jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sean elegidos por voto popular.
La sesión fue llevada a cabo en la antigua sede de Xicoténcatl debido a las manifestaciones en las instalaciones del Senado, las cuales interrumpieron el acceso. El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, convocó a los legisladores a continuar con el trabajo en el nuevo recinto, que fue resguardado por cuerpos de seguridad.
El senador Miguel Ángel Yunes Márquez, quien había enviado una carta excusándose por motivos de salud, participó de manera sorpresiva en la sesión, votando a favor de la reforma. Su intervención fue cuestionada por integrantes de su bancada, el PAN, quienes lo señalaron por apoyar una medida que consideraban contraria a los principios del partido. Yunes argumentó que su decisión se basaba en sus propios principios.
Senadores del PAN, PRI y MC subieron a la tribuna en protesta, solicitando la suspensión de la sesión. Sin embargo, la votación se llevó a cabo y el proceso siguió adelante.
La reforma será enviada al presidente Andrés Manuel López Obrador y deberá ser ratificada por al menos 18 congresos estatales para entrar en vigor. Se espera que la discusión continúe en las próximas horas, ya que aún quedan reservas por revisar que podrían modificar aspectos de la propuesta inicial.