La presidenta Claudia Sheinbaum fijó postura frente a la polémica generada por las declaraciones del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien defendió la posibilidad de que su esposa, la senadora Ruth González Silva, pueda competir por la gubernatura de San Luis Potosí al término de su mandato.
La presidenta señaló que, aunque mantiene coincidencias con el gobierno potosino en distintos temas, en este punto existe una diferencia clara: el poder público no debe heredarse dentro de las familias.
En la Conferencia de Prensa conocida como la mañanera, dijo que desde 2025 presentó al Congreso una iniciativa de reforma orientada a cerrar la puerta al nepotismo electoral, la cual plantea impedir que familiares directos de funcionarios electos puedan contender de forma inmediata por el mismo cargo.
La propuesta presidencial establece que, si un alcalde, gobernador u otro funcionario de elección popular concluye su periodo, sus familiares directos —como hijos, cónyuges o hermanos— no podrían competir inmediatamente por ese mismo puesto.
Según el planteamiento, dichos parientes deberían esperar al menos tres años antes de poder participar en una elección para ese cargo.
Sheinbaum explicó que el objetivo es evitar sospechas de uso de recursos públicos, influencia política o estructuras gubernamentales que pudieran favorecer a familiares en procesos electorales.
“La idea es que no haya ninguna duda de que el poder público se utiliza para beneficiar a alguien cercano”, mencionó.















