Un nuevo sismo de magnitud 5 sacudió este martes el centro de Birmania, en la misma zona devastada por el terremoto de magnitud 7 ocurrido el viernes pasado. El epicentro se localizó a 16 kilómetros de Mandalay, con un hipocentro a diez kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El desastre previo ha dejado hasta ahora 2,719 muertos, 4,521 heridos y 441 desaparecidos, pero las autoridades militares prevén que la cifra de fallecidos supere los 3,000. Este nuevo movimiento sísmico ocurre en pleno esfuerzo de búsqueda y rescate, complicando aún más la situación de emergencia.
El impacto del terremoto del 28 de marzo trascendió las fronteras de Birmania. En Bangkok, Tailandia, el derrumbe de un edificio en construcción dejó 17 muertos, mientras que en China se registraron daños materiales, aunque sin víctimas reportadas.