El panorama se vuelve aún más crítico al analizar de manera individual los cinco centros de reinserción social que operan en San Luis Potosí, siendo el de la capital del estado el caso más severo. El Centro de Reinserción Social de San Luis Potosí alberga a 3,699 personas en un espacio diseñado para apenas 1,847, detonando una exorbitante sobrepoblación del 100.27 por ciento. Una situación de hacinamiento similar se vive en el Centro de Reinserción Social de Ciudad Valles, el cual reporta 715 personas alojadas a pesar de contar con una capacidad de 640 lugares, lo que representa un 11.72 por ciento de sobreocupación.
En agudo contraste, otros penales de la entidad reportan números por debajo de su límite máximo, como es el caso del recinto de Rioverde que opera con una disponibilidad a su favor del 5.49 por ciento, al resguardar a 396 personas en 419 espacios. De igual forma, los centros de Tamazunchale y Tancanhuitz operan sin signos de hacinamiento; el primero acoge a 157 personas teniendo capacidad para 162, y el segundo cuenta con apenas 104 internos en una infraestructura diseñada para 162 lugares.












