En 2 meses, el gobierno de Donald Trump ha deportado a 500 potosinos, este flujo de deportaciones ha llevado a las autoridades estatales a renovar sus sistemas y agilizar la documentación de identidad y su reinserción a centros de trabajo.
El Gobierno del Estado activó una estrategia integral para atender a este sector, que incluye apoyo en trámites oficiales, acceso a servicios de salud, programas alimentarios y opciones educativas para revalidar estudios o certificar habilidades laborales.
Además, las dependencias estatales trabajan en coordinación con la iniciativa privada para abrir oportunidades de empleo que permitan a los connacionales reconstruir su proyecto de vida tras su retorno forzado. La estrategia busca evitar que la deportación se traduzca en marginación o falta de oportunidades.















