TIERRA NUEVA .- A una semana de haberse reportado, la falla en el acueducto de “El Realito” continúa evidenciando la fragilidad de un sistema que en lo que va de 2026 ya acumula al menos cuatro interrupciones en el suministro de agua. La ruptura, detectada el pasado 10 de abril a la altura del municipio de Tierra Nueva, volvió a impactar el abasto hacia la capital potosina y otras zonas que dependen de esta infraestructura, generando incertidumbre entre usuarios que han enfrentado constantes cortes. De acuerdo con información difundida en su momento por Interapas, aunque el organismo no es responsable directo de la operación del acueducto, se vio obligado a activar medidas emergentes para reducir las afectaciones, como el uso de pozos de reserva y la distribución de agua mediante pipas. Sin embargo, la recurrencia de fallas pone en duda la eficiencia y confiabilidad del sistema, que lejos de estabilizarse, sigue presentando problemas estructurales sin una solución de fondo visible. A siete días del incidente, el tema continúa generando inconformidad entre la población, que enfrenta interrupciones constantes en un servicio básico, mientras las respuestas se limitan a medidas temporales que no resuelven el origen del problema.














