ZARAGOZA. – Lo que debería ser una tarea básica de mantenimiento terminó siendo presentado como si se tratara de un logro relevante: el tapado de algunos baches en la carretera 22 ha generado molestia entre habitantes, quienes consideran que la situación dista mucho de representar un verdadero avance. Aunque se insiste en que la obra “va en proceso”, en los hechos solo se han realizado intervenciones parciales que no resuelven el deterioro general de la vialidad. En varios tramos, las condiciones siguen siendo deficientes, afectando diariamente a quienes transitan por la zona. Vecinos señalan que estas acciones resultan insuficientes frente a las múltiples carencias que enfrenta la comunidad, donde persisten problemas de infraestructura, movilidad y servicios básicos. Para muchos, el discurso optimista contrasta con una realidad que no muestra cambios de fondo. “El problema no es tapar un bache, es que todo sigue igual”, expresaron habitantes inconformes, quienes consideran que este tipo de trabajos no deberían presumirse, sino formar parte de una atención constante y efectiva. Mientras tanto, la comunidad continúa a la espera de soluciones reales, más allá de acciones mínimas que poco impactan en la calidad de vida de la población.














