Arrancan en unos días las campañas a la gubernatura y ya se habla de “jornada
electoral histórica”. Sí, por las causas menos edificantes para el votante.

Cuando unos comicios cargan con el adjetivo de “históricos”, hay que
contener el aliento. Si lleva ese calificativo y el consenso más amplio es sí
aplica, la experiencia anticipa que puede resultar no es predecible ni fácil de
imaginar.
Los potosinos tienen un historial reconocido de procesos electorales con
expectativas y consecuencias por encima de previsiones, líneas generales y
reglas comunes. Y no por ellos nos ha ido mejor que entidades menos
peculiares. Lamentablemente en algo nuestros procesos de renovación política
tienen un punto muy en común con los del resto del país: candidatos y partidos
sin programas, sin ideas y puros lugares comunes y conceptos genéricos como
oferta.
Hemos tenido emocionantes y competidos comicios, con márgenes cerrados
de triunfo, de los que han resultado gobiernos meramente flotantes,
comodones, que no son principio ni final de nada. Lo único que hacen es
mantener la maquinaria burocrática traqueteando y generando humo.
Pandemia aparte, la cita de junio a las urnas se bocetó desde muy temprano
como una batalla en términos mentales fronterizos, de grandes bloques con
ideas peregrinas, mucha confrontación, emociones, mentiras, sectarismo,
promesas rotas y giros rápidos. Bloques para jugar a “ellos y nosotros”, sin
justo medio.
Falta tan poco que la covid les importa nada y se ha dejado al endeble Ceepac
la tarea de que por lo menos respeten al virus y no hagan eventos masivos.
Serán unas elecciones tan anómalas como lo ha sido todo el previo de la
pandemia.
Sacando raja del rechazo empresarial a las reformas del presidente López
Obrador, PRI y PAN organizan una gran alianza, suman a PRD y en San Luis

G01071245.JPG MÉXICO, D.F.-Elections/Elecciones-2102. Aspecto de la casilla extraordinaria colocada en el Aeropuerto de la Ciudad de México para que pasajeros pudieran emitir su voto este domingo 1 de julio. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/Fernando Ramírez. EGV.

a Conciencia Popular. Un frente muy amplio “contra Morena”, para frenar el
reformismo presidencial en el Congreso de la Unión.
Sí por San Luis es un frente con los actores de mayor peso resquebrajados por
dentro, por los desacuerdos, golpes e imposiciones de sus procesos internos,
además de los costos la distribución de candidaturas entre los cuatro partidos
socios, lo que implica ceder espacios y terminar así con las aspiraciones de
militantes en las candidaturas cedidas. El ejemplo más gráfico de las
complicaciones del reparto para el PRI es su propio presidente estatal, Elías
Pesina, inscrito de lágrima en la planilla para la alcaldía capitalina como
regidor; para él no hubo diputación ni federal ni local.
El otro bloque es el Verde, que ya midió el costo innecesario de quedarse con
el PT de socio e intentó sacudírselo, pero se lo impidió la autoridad electoral.
La sociedad devino en un matrimonio por conveniencia del que el Verde no
podrá deshacerse, hasta que los recuentos electorales los separen. La
maquinaria verde fue puesta a tiempo con la anticipación que facilita una
jefatura vertical, única e incontestable: Ricardo Gallardo no ha tenido la
necesidad de consensar ninguna decisión, candidatura ni evento con nadie
porque el dueño del partido en San Luis es él.
Y Morena central, desplazando a la colorida pero poco efectiva morenía local.
Ni porque se desgañitaron con el estribillo de “defender la 4T” consiguieron
estos y estas morenistas de comunismo gaseoso las candidaturas de sus
aspiraciones. No prosperó ni siquiera el correoso proyecto de construir la
oposición para la gubernatura al gobernante PRI desde el propio gobierno, con
el secretario general Alejandro Leal Tovías como oficiante en jefe.
Mientras los ciudadanos se las apañan como pueden buscando vacunas
anticovid donde las haya, pugnando porque les permitan más operatividad en
sus restringidos negocios, viviendo de prestado desde el cierre de la fuente de
empleo por pandemia, consiguiendo tanques de oxígeno al precio que sea,
nuestros candidatos, partidos, aspirantes despechados y adláteres del juego
político ofrecen y prometen despedazar al contrario. Ni una sola voz de todos
estos que se interese por presionar por la vacuna para los grandes centros de
población de la entidad, que es donde más urge. No les da siquiera para
organizar, como en Guanajuato, apoyo con tanques de oxígeno para quienes
los necesiten.

Todavía ni arrancan y los cuchillos vuelan. Sus campañas no son la oferta.
Algunos de estos candidatos incluso prefieren no aclarar de qué va lo que
ofrecen porque perderían más de lo que pretenden sumar. Se van a mantener
en un mediocampismo total, sin fichajes estrella, eso sí. Operando el lodazal
cibernético a lo que da, con troles de turno a diestro y siniestro. Pagarán lo que
sea por la foto, el audio o el video añoso con el adversario en aprietos, en
situaciones moralmente cuestionables o en episodios culposos de su vida.
Elección de bloques, elección de subasta emocional, de azuzar el miedo, la
descalificación y el desprecio público. El frente de la 4T sin ciudadanos contra
el que ofrece ciudadanos sin 4T.
Será una pena que por el nivel de encono, basura y miseria humana sea una
elección “histórica”. Para eso, mejor que los confinen a todos, en calidad de
focos de infección fétida.

¿FALTA POQUITO? En el tercer día de vacunación a adultos mayores en
Mexquitic, ciudadanos que acudieron de la capital, y sí fueron atendidos, le
preguntaron a Gabino Morales que para cuándo la vacuna en el municipio
capitalino y zona conurbada. El delegado del Bienestar, ya más relajado que
en los días anteriores, contestó que es cosa de “semanas”.
“ALGÚN DÍA LE TOCARÁ”. De la covid la gente se está muriendo todos los
días y en muchos casos en cuestión de días. La vacunación en México va
atrasadísima y eso de pedir a los ciudadanos que esperen pacientemente a ver
si sobreviven las “semanas” de que tarde la dosis, sean cinco, diez o ciento
cincuenta, está muy lejos de ser alentador. Por eso los capitalinos se van a
cuanto pueblo queda a mano con campaña de vacunación.
PURA INCOMPETENCIA. A ver si para cuando toque la vacunación en la
capital del estado, el gobierno federal ya tiene un esquema menos miserable y
tercermundista que el de exponer a la gente en largas de horas de pie y bajo el
sol. No es posible que el INE y las oficinas de pasaportes funcionen con
fluidez mediante un sistema de citas por internet y para la vacunación no
puedan hacer lo mismo. Más si se trata de adultos mayores. El peor caso, y
muy criticado, ha sido Ecatepec, con filas kilométricas. Si no le ha dado covid,
ahí se contagia en lo que lleva a los adultos mayores de casa a vacunar.
MUCHO ROLLO, CERO EJECUCIÓN. Hace días apareció el director del
IMSS en televisión, sacando medidas de un estacionamiento supuestamente
para operar un sistema de vacunación en automóvil, rápido y con menor riesgo
de contagios, como se realiza en otros países desde los inicios de sus
programas de vacunación. Pero en México parece que tomar decisiones
prácticas no es un talento muy de nuestras autoridades. Señores, esfuércense
un poquito más; la vacuna es un derecho de los ciudadanos, no una dádiva ni
un favor.
LE CUESTA DAR LA CARA. Cuarta falla del acueducto El Realito en el
mes de febrero y el titular de la CEA evita siquiera informarlo a la población,
para escapar del enojo de los usuarios del sistema de agua potable en la
capital. Eso hizo el Gobierno del Estado todo el sexenio, sacarle la vuelta al
tema con fallas cada vez más frecuentes. De lo que menos quieren que se
acuerden los capitalinos es que el ducto fue concesionado desde la
construcción.

YA NO ES SUFICIENTE. Como las quejas por las fallas se las llevan los
alcaldes capitalinos, como presidentes del Interapas, para la CEA ha resultado
muy cómodo escurrir el bulto. Ni el intento han hecho siquiera de hallarle
arreglo de fondo al problema, vamos, ni siquiera reconocerlo: el ducto tiene
fallas de construcción que andando el tiempo van a peor. Multar a la empresa
concesionaria ya no es solución.
SIEMPRE NO, GRACIAS. Que no fue la covid, recién superada, la que
disuadió a la diputada Vianey Montes Colunga de pelear la alcaldía de
Rioverde con el registro del partido del tucán. La legisladora les regresó
educadamente su membrete cuando se enteró que no tendría ninguna
posibilidad de decisión sobre los integrantes de su planilla para el Cabildo: la
lista de regidores y síndicos ya estaba hecha, había personajes como para
ponerse a pensarlo dos veces y como en las tiendas con las ventas de ropa
interior, no se hacían cambios.
EL CEEPAC, A LA ANTIGUA. Con que no le suceda la noche de la
elección: al Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana se le cayó
el sistema en el registro de candidatas para las alcaldías. Ya les daba el cuarto
para las doce con los plazos y no les quedó más que procesar todo “old
fashion”.

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