Piedras Negras, Coahuila. Un desgarrador video ha rondado por las redes sociales donde una niña de 9 años grita en desesperación y horror que no la separen de su madre porque su padre, Eduardo Alejandro Morales Cervera, abusa de ella sexualmente. El caso escaló ante los llantos tan perturbadores de la niña y su declaración tan horrenda, pues en el vídeo se observa que la policía municipal de Coahuila, le entrega la niña a su violador, básicamente la estaban mandando a un infierno sin salida.
La pesadilla para la menor y su madre, Vica Torres Arocha, comenzó aproximadamente un mes atrás. Eduardo Alejandro Morales Cervera, quien había permanecido ausente de la vida de su hija por más de dos años, reapareció repentinamente para reclamar su custodia. Mediante un proceso legal que incluyó una orden de restricción para impedir que la madre se aproximara a la niña, el hombre logró obtener el resguardo legal.
Según los testimonios familiares, el cambio de ambiente afectó de inmediato a la menor, quien comenzó a mostrar conductas de rebeldía debido al aislamiento y a las severas restricciones que su padre le impuso para limitar de forma tajante el contacto con su madre.
La situación alcanzó un punto de quiebre el pasado martes 26 de mayo, durante el festival del Día de las Madres celebrado en la institución educativa de la menor. Al concluir el evento, llegó el momento de la separación. Fue ahí donde la niña sufrió una severa crisis emocional y se resistió con todas sus fuerzas a regresar con su progenitor.
Ante la mirada de los asistentes, la pequeña comenzó a suplicar que no la alejaran de su madre y, entre lágrimas, realizó una denuncia explícita de los ultrajes de los que estaba siendo víctima durante las noches:
“Mi abuela se está quedando en casa. Hay dos cuartos y yo me estoy quedando con mi papá y una noche me desperté de golpe y veo que me estaba tocando mis partes íntimas y me volteé muy rápido. Yo no quiero irme con mi papá porque eso está muy mal”.
A pesar de la contundencia del relato y de los gritos de auxilio que fueron grabados en video por la familia materna para tener constancia de los hechos, los elementos de la Policía Municipal de Piedras Negras que se encontraban presentes mostraron una total apatía. Los agentes ignoraron las acusaciones de la víctima mientras el acusado, respaldado por tres hombres que lo acompañaban, forcejeaba para contener a la menor y llevársela del lugar.
La difusión de las grabaciones en plataformas digitales encendió las alarmas de colectivos ciudadanos y de la población general debido a la inacción policial. No obstante, las trabas institucionales continuaron. Vica Torres Arocha acudió de inmediato a las oficinas de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) para interponer la denuncia penal correspondiente, pero se topó con pared: el personal de la dependencia se negó a atenderla, rechazó procesar la denuncia contra Morales Cervera e incluso le retiraron lonas y material con los que pretendía visibilizar la urgencia del caso.
Inicialmente, la PRONNIF optó por remover a la niña del entorno directo del padre, pero en lugar de entregarla a su madre, tomó la cuestionable decisión de dejarla bajo el resguardo de la familia paterna, prolongando el riesgo y la angustia de la víctima.
Ante el desamparo legal, la ciudadanía de Piedras Negras cobijó a la familia. La noche del sábado 30 de mayo se convocó a una masiva manifestación que recorrió las calles principales de la ciudad fronteriza bajo las consignas de “La niña está en peligro” y “Regresen a la niña”. La indignación civil escaló a tal grado que, cerca de la medianoche y hasta las 03:00 horas del domingo, los manifestantes bloquearon por completo el Puente Internacional II, paralizando el tráfico hacia Estados Unidos como medida de presión extrema para exigir justicia.
Tras la presión ejercida por el bloqueo y la indignación generalizada, el panorama dio un giro. El Gobierno del Estado de Coahuila confirmó que la menor de 9 años finalmente fue retirada del entorno paterno y ya se encuentra bajo el resguardo seguro de su madre, Vica Torres, donde se reporta que está a salvo.
Por su parte, el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, emitió un pronunciamiento haciendo un llamado urgente a las instancias estatales y a la sociedad para cerrar filas en torno a la protección de las infancias. Asimismo, informó que el DIF Municipal, en plena coordinación con la PRONNIF estatal, se encargará de suministrar el acompañamiento jurídico, psicológico y la asistencia social necesaria para la menor y su madre, con el fin de resarcir el impacto de los eventos vividos.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades ministeriales no han precisado el estatus legal del acusado, Eduardo Alejandro Morales Cervera, ni si ya existe una orden de aprehensión formal en su contra por los delitos que se le imputan, por lo que la sociedad civil permanece vigilante ante el desarrollo de las investigaciones correspondientes.












