La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), encabezada por Sara Rocha, enfrenta severas críticas internas tras convocar a una reunión “a puerta cerrada” para renovar su dirigencia. Este proceso ha generado controversia entre la militancia, señalando una falta de apertura democrática y transparencia en las decisiones del partido.
El reconocido militante priista Álvaro Candia Gómez expresó su descontento con la actual dirigencia, señalando que no ha cumplido con las expectativas de los priistas. “Están adueñándose de las decisiones generales de un priismo ya mermado”, señaló.
Candia cuestionó los métodos empleados por la dirigencia, que ha efectuado procesos de renovación sin convocatorias abiertas, favoreciendo a grupos cercanos a la líder del partido.
Candia Gómez subrayó que, lejos de fomentar la unidad, la dirigencia actual ha generado divisiones al distanciarse de figuras clave como el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, considerado uno de los activos políticos más importantes del partido en San Luis Potosí.
“La dirigencia ha desperdiciado la oportunidad de fortalecer el partido en municipios clave como Soledad de Graciano Sánchez, Santa María, Villa de Reyes y Villa de Zaragoza. En lugar de consolidar alianzas estratégicas, han preferido enfocarse en pleitos internos que solo perjudican a la militancia”, afirmó.
El licenciado Candia también destacó la falta de transparencia en el liderazgo de Sara Rocha, criticando que la dirigencia no se renovó de manera democrática y ha optado por procesos cerrados que excluyen a la base priista.
El militante priista hizo un llamado a que las convocatorias para la renovación de la dirigencia sean impulsadas por principios democráticos, permitiendo la participación de toda la militancia y no solo de personas cercanas a los intereses de la dirigencia actual.
“Es momento de dejar de lado los conflictos internos y construir un PRI más fuerte y unido, que pueda responder a las expectativas de la ciudadanía. La democracia debe ser la base de nuestras decisiones, no los intereses de unos cuantos”, concluyó.
Con una base priista dividida y un liderazgo cuestionado, el futuro del PRI en San Luis Potosí enfrenta un momento decisivo. Las decisiones tomadas en las próximas semanas podrían definir si el partido logra revitalizarse o continúa perdiendo relevancia en el panorama político estatal.
El rechazo a las prácticas nada ortodoxas que ha empleado la dirigente del tricolor, Sara Rocha, han sido cuestionadas por la base priísta y políticos reconocidos, desde su llegada a la dirigencia del tricolor, con sorpresa y desagrado comentaron la expulsión de Galindo como una absurda venganza de Rocha, quien parece estar empeñada en ser quien vaya a apagar la luz y cerrar la puerta del otrora “partido aplanadora”.