El presidente Donald Trump afirmó en un acto oficial que los cárteles mexicanos ejercen un “tremendo control” sobre México, infiltrando incluso a políticos y funcionarios, y advirtió que estas organizaciones paralizan al Estado al punto de impedir que los propios servidores públicos operen en sus oficinas. El mandatario sostuvo que esto justifica la intervención de Estados Unidos para enfrentar la amenaza.
Durante la firma de una ley para clasificar el fentanilo como sustancia controlada, Trump también defendió la decisión de su gobierno de declarar como organizaciones terroristas a al menos seis cárteles mexicanos —incluidos el CJNG y el de Sinaloa— desde febrero pasado. Según él, esta medida busca aplicar presiones severas, incluyendo sanciones y posibles acciones directas desde territorio estadounidense.
Trump justificó además los aranceles del 30 % sobre productos mexicanos que entrarán en vigor a partir del 1 de agosto, argumentando que México no ha hecho lo suficiente para frenar el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos. Con ello busca provocar que el gobierno mexicano actúe sin demora para contener a los cárteles.
La postura de Trump ha encendido alarma en México. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, calificó las acusaciones como “calumniosas” y defendió la soberanía nacional, al tiempo que rechazó de plano toda posibilidad de intervención militar extranjera. Subrayó que el combate al narcotráfico se hace desde dentro del país, sin aceptar subordinación.
En contexto: sanciones y cooperación enturbian relación bilateral
- La designación de los cárteles como organizaciones terroristas habilita acciones legales más agresivas y marca un incremento sin precedentes en las tensiones entre ambos países.
- Las amenazas de sanciones y aranceles se suman a una congelación de ayuda US‑México para lucha contra el fentanilo, lo que podría afectar operativos y cooperación internacional.
- A pesar de acusaciones graves desde Washington, el gobierno mexicano mantiene diálogo diplomático —como lo refleja la reunión entre Sheinbaum y Trump— aunque rechaza injerencias y denuncia políticas comerciales como injustas.
La confrontación se torna estratégica: Trump presiona con fiscalización financiera, militarización y barreras comerciales, mientras México refuerza su soberanía y exige respeto a su jurisdicción. La tensión marcó además el designio histórico: es la primera vez que cárteles mexicanos son catalogados oficialmente como terroristas extranjeros tras una orden ejecutiva de Trump en enero de 2025.














